La Hegemonía de los Austrias Mayores: El Imperio de Carlos I y Felipe II

Introducción: El Ascenso de la Dinastía Habsburgo

El cúmulo de una sucesión de muertes en la casa de los Trastámara supuso la llegada al trono de los Habsburgo (Austrias). Tras las regencias de Fernando el Católico, el Cardenal Cisneros y Alonso de Aragón, Carlos de Gante es coronado rey, heredando así, de sus abuelos maternos y paternos, los territorios de Castilla y Aragón, el Ducado de Borgoña, el Archiducado de Austria y la dignidad imperial del Sacro Imperio Romano Germánico.

Carlos se convertiría en el monarca más poderoso del mundo, pero su política europea terminaría agotando sus reinos. Con Felipe II, la monarquía se hispanizó. Este hereda de su padre los territorios hispánicos y la Borgoña, mientras que su tío Fernando recibe los dominios austriacos y la dignidad imperial. Su política confesional se basaba en la defensa del catolicismo (impulsó la Contrarreforma) y la hegemonía hispánica, pero esta acabaría perjudicando a Castilla. Además, realizó la unión con Portugal y se convirtió en rey de Inglaterra; no obstante, el aumento del autoritarismo reactivaría numerosas rebeliones.

1. Política Exterior de Carlos V

Carlos I de España y V de Alemania pretendía crear una monarquía cristiana y universal (Universitas Christiana). Esto provocó que se viese envuelto en continuas guerras:

a) Alemania y la Reforma Protestante

En 1517, un fraile agustino llamado Martín Lutero impulsa una reforma protestante aprovechada por los príncipes alemanes para defender su independencia. Carlos I intentó solucionar el problema mediante las Dietas (Worms y Espira), pero estas fueron un fracaso, por lo que en la de Augsburgo se rechazó cualquier concesión al luteranismo. Ante esto, los príncipes alemanes se aliaron en la Liga de Esmalcalda y el emperador optó por la solución militar (Batalla de Mühlberg, 1547) e impulsó el Concilio de Trento. Finalmente, Carlos acabó reconociendo el derecho de cada príncipe a decidir la religión de sus súbditos mediante la Paz de Augsburgo (1555).

b) El Enfrentamiento con el Imperio Otomano

Los turcos amenazaron Viena (1529), pero Carlos, con la ayuda de los protestantes, consiguió detenerlos. A pesar de ello, estos continuaron la expansión por el Mediterráneo oriental y, para frenarlos, Carlos conquistó Túnez en 1535. El fracaso en la toma de Argel en 1541 provocaría la consolidación de la piratería berberisca y dejaría el problema sin resolver.

c) Conflictos con Francia

La enemistad entre ambos monarcas y el deseo de Francia de acabar con la primacía española dieron lugar a cuatro guerras principales:

  • Primera Guerra (1521-26): Francisco I de Francia se hizo con el Milanesado y ayudó a Enrique II a recuperar Navarra, pero ambos fueron apresados en la Batalla de Pavía. Finalmente, el rey francés firmó el Tratado de Madrid (1526), por el cual renunciaba al Milanesado, Flandes e Italia.
  • Segunda Guerra (1526-29): Las tropas imperiales saquearon Roma (Saco de Roma) frente al papa Clemente VII, aliado de Francisco I. Mediante la Paz de Cambrai, Carlos renuncia a la Borgoña a cambio de que Francisco I renunciara a Italia, Flandes y el Artois. Además, Carlos es coronado por el papa como emperador del Sacro Imperio Romano (1530).
  • Tercera Guerra (1535-38): Francia invade Saboya con la intención de continuar hacia Milán. El conflicto terminó por agotamiento con la firma de la Tregua de Niza.
  • Cuarta Guerra (1542-44): Iniciada por el nuevo rey francés, Enrique II. Los monarcas, agotados por el conflicto con los protestantes, firman la Paz de Crépy, donde España pierde territorios del norte de Francia y Francia renunciaba a Italia y los Países Bajos.

2. Política Exterior de Felipe II

Su política hegemónica y confesional provocó constantes conflictos bélicos en diversos frentes:

a) Relaciones con Francia

En 1559 se firma la Paz de Cateau-Cambrésis tras las victorias de San Quintín (1557) y Gravelinas (1558). No obstante, los conflictos se reanudan cuando los hugonotes franceses muestran su apoyo a los rebeldes flamencos. En 1582, Álvaro de Bazán, el mejor marino de la época, derrota a los corsarios franceses en la Batalla de Terceira. En 1590, aprovechando la muerte del Cardenal de Borbón, rey de Francia, Felipe interviene en las guerras de religión apoyando a la Liga Católica contra el hugonote Enrique de Borbón. Sin embargo, los Estados Generales denegaron reconocer como reina a su hija, Isabel Clara Eugenia, y Enrique llegó al trono. Finalmente, con la Paz de Vervins (1598) se restablece lo acordado en Cateau-Cambrésis.

b) La Rebelión de los Países Bajos

Los Países Bajos, que veían a España como un país extranjero y eran gobernados por Margarita de Parma, se terminaron rebelando exigiendo respeto a su religión, iniciando así la Guerra de los Ochenta Años. Aunque Felipe II fue partidario de aplicar los acuerdos de Trento, esta rebelión provocó la formación del Tribunal de la Sangre por parte del Duque de Alba. Con los nombramientos de Luis de Requesens, Juan de Austria y Alejandro Farnesio, Felipe consiguió someter a las provincias del sur bajo la Unión de Arras. Ante esto, los protestantes formaron la Unión de Utrecht, pero Farnesio inició entonces una contraofensiva con la cual recuperó numerosos territorios, especialmente tras el Asedio de Amberes. No obstante, se volvieron a perder tras la campaña de Mauricio de Nassau. Los territorios que se conservaron fueron heredados por Isabel Clara Eugenia.

c) Hostilidad con Inglaterra

La ejecución de la reina católica de Escocia, María Estuardo, provocó que Felipe enviara la Grande y Felicísima Armada (conocida como la Armada Invencible) en 1588, la cual fracasó. Esto provocó el aumento de ataques a los puertos españoles y la colonización inglesa de Norteamérica. A partir de estos hechos, ambos países sufrieron pérdidas a la par; si bien los ataques de los corsarios ingleses solían acabar en fracaso.

d) El Frente Otomano y la Liga Santa

Los otomanos iniciaron el Sitio de Malta (1565), donde fracasaron. Más tarde, se enfrentaron a Venecia y consiguieron arrebatarle Chipre. Ante esto, los venecianos pidieron ayuda al Papa Pío V, quien convenció a Felipe II para enfrentarse a los otomanos de Solimán. Se formó así la Liga Santa, que consiguió vencerlos en la histórica Batalla de Lepanto (1571). No obstante, los turcos rehicieron su flota y continuaron los ataques. Finalmente, el agotamiento de los monarcas dio lugar a la firma de una serie de treguas.

e) La Unión Ibérica: Portugal

Tras la muerte de su primo Sebastián I, Felipe reclama el trono portugués. Envía al Duque de Alba y a Don Álvaro de Bazán a invadir Portugal. En las Cortes de Tomar (1581), el reino queda anexionado a la Monarquía Hispánica.

f) Expansión Atlántica y Africana

Se conquistan las Filipinas y se establece una ruta regular de flotas entre Manila y Acapulco (el Galeón de Manila). Pedro Menéndez de Avilés coloniza Florida, mientras que Juan Fernández descubre algunas islas en el Pacífico y llega a la actual Nueva Zelanda acompañado por Juan Jufré. También se anexionaron nuevos dominios africanos como Ceuta, gracias a la intervención del Marqués de Villafranca.

Conclusión: El Legado de los Austrias Mayores

Carlos I intentó consolidar la figura del emperador católico bajo la idea de un imperio universal, pero no lo consiguió, ya que parte de la cristiandad se fragmentó con el protestantismo. Tras este fracaso, Carlos abdicó en 1556 en su hijo Felipe y en su hermano Fernando. Así, la dinastía se dividió en dos ramas: una española (Felipe) y otra austriaca (Fernando).

Felipe II heredó los problemas de su progenitor; sin embargo, respaldó su política en la defensa de la supremacía de los Habsburgo y el catolicismo. De este modo, se consolida la época de hegemonía española en Europa, un periodo de esplendor que finalmente comenzaría a desvanecerse tras la muerte del último monarca de la casa de Austria, Carlos II.

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