La Transición Española: De la muerte de Franco a las elecciones de 1977
Tras la muerte de Franco el 20 de noviembre de 1975, se nombró a Carlos Arias Navarro como presidente del Gobierno, lo que para muchos representaba una continuidad del franquismo.
Este periodo se caracterizó por el inmovilismo inicial del gobierno de Arias Navarro, que favoreció la conflictividad laboral y la confrontación política; esto chocó con las aspiraciones reformistas del rey Juan Carlos I.
En marzo de 1976 se formó la Coordinación Democrática, más conocida como Platajunta, que defendía la ruptura democrática y exigía un gobierno provisional fuerte, libertades políticas, sindicales, de prensa y de opinión, además de la legalización de partidos y elecciones a Cortes Constituyentes. La represión y la militarización de los servicios públicos acabaron con el gobierno de Arias Navarro, quien terminó dimitiendo.
Sin embargo, la llegada al poder de Adolfo Suárez aceleró el proceso de reformas, tratando de atraer a la oposición democrática y neutralizar a los sectores más inmovilistas.
Movilización social y reformas
En octubre de 1976, la creación de la Plataforma de Organismos Democráticos (POD) y la Coordinadora de Organizaciones Sindicales (COS) impulsó la movilización social, que se manifestó en huelgas generales y recitales de música de artistas como Paco Ibáñez, Lluís Llach o Raimon.
El proceso de transición democrática no fue pacífico debido a la violencia de grupos extremistas de derecha e izquierda, como ETA, FRAP o Guerrilleros de Cristo Rey. Destaca la intensa actividad de ETA a principios de 1977, especialmente el asesinato de los cinco abogados laboralistas de la calle Atocha.
El gobierno de Suárez presentó la Ley para la Reforma Política a las Cortes y, para lograr su aprobación, estableció contactos con distintos sectores de la sociedad: el ejército, la Iglesia, la oposición y los procuradores a Cortes. Finalmente, la ley fue aprobada por mayoría tras el referéndum del 15 de diciembre de 1976.
Hacia la democracia
Desde la muerte de Franco, los partidos políticos seguían siendo ilegales, pero actuaban con cierta tolerancia (el PSOE, encabezado por Felipe González, celebró su 27º Congreso en Madrid en diciembre de 1976). El 8 de febrero de 1977 se legalizaron mediante un decreto-ley 78 partidos políticos y se acordó la convocatoria de elecciones para el 15 de junio.
La legalización del Partido Comunista de España (PCE) generó fuerte controversia debido a que había sido perseguido durante el franquismo, lo que provocó la oposición del ejército y de los sectores conservadores.
Para las elecciones, Adolfo Suárez lideraría la Unión de Centro Democrático (UCD), mientras que Alianza Popular (AP) con Manuel Fraga se situaría a la derecha; el PSOE con Felipe González y el PCE con Santiago Carrillo estarían a la izquierda, además de los partidos regionalistas de Cataluña (PDC y ERC) y del País Vasco (PNV y EE).
El 15 de junio de 1977 se celebraron elecciones según la ley D’Hont, que dieron como resultado un gobierno en minoría de la UCD presidido por Adolfo Suárez. Una de sus primeras decisiones fue iniciar las negociaciones para la integración de España en la CEE.
El final de la Guerra Civil
La Guerra Civil acabó como había empezado: con un pronunciamiento a cargo de una parte del ejército contra el Gobierno. El coronel Casado soportaba a disgusto el creciente poder de los comunistas en el ejército gubernamental y consideraba suicida la política de resistencia de Negrín; por lo que, apoyado por los viejos enemigos de los comunistas, la CNT y el socialista moderado Besteiro, formó un Consejo Nacional presidido por Miaja, denunciando al Gobierno de Negrín.
Descabezado el Estado, con un gobierno que carecía de sede fija, Casado se hizo cargo de la situación en Madrid e intentó negociar con Franco, quien no admitía condiciones, sino rendición.
El 1 de abril, Franco firmó el último parte de guerra: “En el día de hoy, cautivo y desarmado el ejército rojo, han alcanzado las tropas nacionales sus últimos objetivos militares. La Guerra ha terminado”.
Etapas de la Guerra Civil: Contexto internacional y operaciones militares
Contexto internacional
Muchos creen que sin la masiva ayuda extranjera, la Guerra Civil no hubiese durado más de medio año por la escasez de material militar en ambos bandos. Tras el estallido del conflicto, se creó en Londres un Comité de No Intervención por parte de las principales potencias europeas, las cuales se comprometían a no ayudar a ninguno de los dos bandos, pero todo fue pura teoría.
La ayuda extranjera a la República
- Recibió ayuda de material militar de la URSS (por ello se le tachó de roja y marxista), y en menor medida, de Francia y México. La ayuda soviética tuvo que ser pagada con el oro del Banco de España (el llamado “oro de Moscú”), que ascendía a 530 millones de dólares.
- La ayuda humana llegó a través de las Brigadas Internacionales, que unieron bajo el lema “España será la tumba del fascismo”. Algunas de estas brigadas eran la Telemann (alemanes), Lincoln (norteamericanos) o Garibaldi (italianos).
La ayuda extranjera a la España rebelde
- Italia y Alemania ayudaron masivamente al bando nacional a cambio de la concesión de yacimientos de minerales.
- Alemania envió a la “Legión Cóndor”, Italia al “Corpo di Truppe Volontarie”, Irlanda a la “Legión de San Patricio” y Portugal a los llamados “100.000 viriatos”.
- La Santa Sede, escandalizada por el anticlericalismo republicano, se postuló del lado de Franco.
- EE. UU. y Gran Bretaña se mantuvieron neutrales, pero numerosas personalidades, compañías (Texaco, Shell, General Motors) y banqueros ayudaron a los sublevados.
Operaciones militares
- La batalla de Madrid (Agosto 1936 – Marzo 1937): El principal objetivo de los sublevados era Madrid, pero el avance inicial quedó frenado en la Sierra de Guadarrama. Franco aplazó la conquista de Madrid y ocupó Toledo. Tras la ofensiva sobre Madrid, el gobierno republicano se trasladó a Valencia. Las batallas del Jarama y Guadalajara acabaron con victorias republicanas.
- La caída del Norte (Abril – Octubre 1937): Franco inició una guerra de desgaste con apoyo de Hitler y Mussolini. Se centró en el norte industrial (Vizcaya, Santander y Asturias), destacando los bombardeos de Durango y Guernica.
- De la ofensiva sobre Teruel a la batalla del Ebro (Diciembre 1937 – Noviembre 1938): Tras la victoria republicana en Teruel, Franco contraatacó y ganó. Luego, alcanzó el Mediterráneo, aislando a Cataluña. Para reducir la presión, Negrín ordenó la ofensiva del Ebro, la más encarnizada de la guerra, que agotó al ejército republicano.
- El fin de la guerra (Diciembre 1938 – Abril 1939): Tras la ofensiva sobre Cataluña, Barcelona y Girona fueron ocupadas. 500.000 personas se exiliaron a Francia, incluyendo al presidente Manuel Azaña.
