Historia Contemporánea de España: De Isabel II a la Segunda República

La proclamación de la Segunda República, el Gobierno provisional y la Constitución de 1931

La Segunda República fue proclamada el 14 de abril de 1931 tras unas elecciones municipales que, aunque no eran legislativas, se interpretaron como un plebiscito sobre la monarquía. La victoria republicana en los principales núcleos urbanos precipitó la huida del rey Alfonso XIII, quien abandonó el país sin abdicar formalmente.

Se instauró entonces un Gobierno Provisional encabezado por Alcalá-Zamora, que integraba a republicanos de diversas tendencias y a socialistas. Este gobierno fue el encargado de pilotar la transición hacia un nuevo orden constitucional. En junio se celebraron elecciones a Cortes Constituyentes, con amplia mayoría de las fuerzas reformistas, lo que facilitó la redacción de una Constitución profundamente democrática y avanzada para su tiempo.

La Constitución de 1931 y el sufragio femenino

La Constitución de 1931 establecía una república parlamentaria, laica, con derechos sociales pioneros, como el divorcio, la enseñanza obligatoria, gratuita y laica, y la igualdad legal entre hombres y mujeres. Además, reconocía el derecho de las regiones a la autonomía.

Uno de los aspectos más relevantes fue la concesión del voto a las mujeres, aprobado gracias al impulso de Clara Campoamor, a pesar de la oposición de otros sectores del Congreso, incluyendo mujeres como Victoria Kent, que temían que las mujeres votaran influenciadas por la Iglesia. El sufragio femenino se convirtió en símbolo de la modernización de España y se ejerció por primera vez en las elecciones de 1933. Sin embargo, las reformas del gobierno provocaron una fuerte oposición entre los sectores conservadores, especialmente entre la Iglesia y el Ejército, lo que sembró un clima de polarización desde los inicios del régimen republicano.

La represión, el exilio y los movimientos de protesta contra la dictadura

Desde 1939, el régimen emprendió una represión sistemática contra todos los que habían apoyado la República o se oponían al nuevo orden. Se calcula que más de 100.000 personas fueron ejecutadas o represaliadas en la posguerra. Hubo campos de concentración, penas de cárcel masivas, confiscaciones de bienes, depuraciones profesionales y censura ideológica. El régimen promovió la «depuración moral» de la sociedad, exaltando los valores católicos y patrióticos.

Miles de personas se vieron obligadas al exilio, especialmente a Francia, México, Argentina y otros países latinoamericanos. En el exilio se desarrolló una rica vida política y cultural, con intelectuales como María Zambrano, Max Aub o León Felipe, y políticos como Juan Negrín o Indalecio Prieto.

Resistencia y oposición al Franquismo

A partir de los años 60, con los cambios sociales y económicos, comenzaron a surgir movimientos de protesta:

  • El movimiento obrero, liderado por Comisiones Obreras.
  • Las protestas estudiantiles.
  • Los colectivos feministas y vecinales.
  • La oposición política clandestina: PCE, PSOE, nacionalistas, grupos cristianos progresistas.
  • El terrorismo político, como el de ETA, que desde 1968 realizó atentados contra el régimen.

En el ámbito cultural, la censura fue una herramienta central del franquismo. Aun así, surgieron formas de resistencia cultural: cine crítico (Saura, Bardem), literatura comprometida (Cela, Delibes, Martín Santos), teatro (Buero Vallejo) y canción protesta (Paco Ibáñez, Raimon).

Isabel II: las Regencias y las guerras carlistas

Durante la minoría de edad de Isabel II hubo dos regencias:

  • Primera Regencia (María Cristina, 1833-1840): Se enfrentó al inicio del carlismo y a la implantación del liberalismo. Se aprobó el Estatuto Real de 1834. En 1836, el pronunciamiento de los Sargentos de La Granja obligó a restaurar la Constitución de 1812 y dio paso a la Constitución de 1837.
  • Segunda Regencia (Espartero, 1840-1843): Su política librecambista perjudicó a la industria textil catalana, provocando revueltas. Su gobierno autoritario terminó en dimisión.

Las Guerras Carlistas enfrentaron a los partidarios de Carlos María Isidro y de Isabel II. La Primera Guerra Carlista (1833-1840) finalizó con el Convenio de Vergara. La Segunda Guerra Carlista (1846-1849), conocida como la de los matiners, se desarrolló principalmente en Cataluña.

Isabel II: el reinado efectivo y la inestabilidad política

Durante el reinado efectivo de Isabel II (1843-1868), se consolidó el sistema liberal. La política estuvo dominada por dos grandes grupos:

  • Moderados: Partidarios de un Estado centralizado, sufragio muy restringido y amplios poderes para la Corona.
  • Progresistas: Defendían mayores libertades, una ampliación del sufragio y la limitación del poder real.

La Constitución de 1845, de carácter moderado, estableció la soberanía compartida entre la Corona y las Cortes. La alternancia en el poder se realizó frecuentemente mediante pronunciamientos militares, lo que provocó una gran inestabilidad política. El desgaste del régimen culminó en la Revolución de 1868, que expulsó a Isabel II del trono.

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