La II República: El Bienio Reformista, el Bienio Radical y el Gobierno del Frente Popular
El Bienio Reformista (1931-1933)
Tras aprobarse la Constitución, Alcalá Zamora fue nombrado presidente de la República y Manuel Azaña formó gobierno, incluyendo a republicanos de izquierda, socialistas y nacionalistas. El gobierno provisional impulsó grandes reformas:
Reforma religiosa y educativa:
Se estableció la libertad de culto, el Estado dejó de financiar a la Iglesia y se prohibió a las congregaciones religiosas ejercer la enseñanza, el comercio o la industria. Se aprobó la Ley de Congregaciones Religiosas, y se impulsó la alfabetización y la creación de miles de escuelas públicas con el Patronato de Misiones Pedagógicas.
Reforma militar:
Manuel Azaña reformó el ejército facilitando el retiro voluntario de oficiales monárquicos y exigiendo lealtad a la República. Redujo el número de oficiales y cerró la Academia General Militar de Zaragoza. Se crearon asociaciones clandestinas como la Unión Militar Española (UME), de carácter conservador, y la Unión Militar Republicana Antifascista (UMRA), de izquierdas.
Reforma regional: autonomías:
Por primera vez se concedió a las regiones el autogobierno. Cataluña logró su Estatuto de Autonomía (Estatuto de Núria) y creó la Generalitat, aunque el proceso en el País Vasco y Galicia fue más tardío.
Reformas laborales:
Largo Caballero, ministro socialista, aprobó una nueva legislación: seguro de desempleo, contratos colectivos, derecho de huelga y vacaciones pagadas, jurados mixtos para resolver conflictos, jornada de 8 horas y nuevos derechos para campesinos. Sin embargo, la falta de aplicación real y la resistencia de caciques y empresarios causó frustración y protestas.
Reforma agraria:
El campo vivía constantes revueltas. La Ley de la Reforma Agraria (1932) expropió tierras a latifundistas poco productivos para repartirlas entre campesinos. Sin embargo, la aplicación fue lenta y defraudó a muchos jornaleros. Solo unos pocos miles se beneficiaron, lo que generó huelgas y enfrentamientos violentos como los de Castilblanco, Arnedo y Casas Viejas.
Problemas y caída:
El intento de golpe de Estado del general Sanjurjo en 1932 fracasó. Las reformas y la conflictividad social disgustaron a la Iglesia, terratenientes y empresarios. La coalición republicano-socialista entró en crisis en 1933 y Azaña dimitió. Alcalá Zamora disolvió las Cortes y convocó nuevas elecciones.
El Bienio Radical (1933-1936)
La derecha se reorganizó. La movilización católica fue clave y surgieron partidos como la CEDA (Gil Robles) y Falange Española (José Antonio Primo de Rivera). Ganaron las elecciones de 1933, en las que, por primera vez, votaron las mujeres.
Contra-reformas:
El gobierno radical paralizó o anuló las reformas anteriores, especialmente la agraria y la laboral. Se cambió la cúpula del ejército y se frenó el avance autonomista.
Revolución de octubre de 1934:
La entrada de la CEDA en el gobierno radicalizó a la izquierda. Hubo huelgas generales, especialmente en Asturias, donde una insurrección obrera fue sofocada por el ejército, dirigido por Franco. Hubo miles de detenidos y se suspendió el Estatuto catalán.
Crisis y final:
La corrupción y los escándalos (como el del estraperlo) debilitaron al Partido Radical. Gil Robles intentó formar gobierno, pero el presidente Alcalá Zamora no lo nombró y recurrió a un gobierno técnico sin apoyo mayoritario. Se convocaron nuevas elecciones en 1936.
El gobierno del Frente Popular
Elecciones de 1936:
El 16 de febrero de 1936 se celebraron las últimas elecciones democráticas antes de la Guerra Civil. Las izquierdas, agrupadas en el Frente Popular, ganaron con amplia ventaja (278 diputados frente a 146 de la derecha).
Azaña fue nombrado presidente de la República y Casares Quiroga jefe de gobierno. Se decretó una amnistía y se intentaron reactivar las reformas, lo que generó gran movilización social con huelgas y ocupaciones de tierras en Andalucía y Extremadura. La derecha respondió con absoluto rechazo.
Hacia el golpe de Estado:
La polarización política y social aumentó drásticamente. Un sector del ejército, liderado por Franco, Goded y Mola, planificó un golpe militar. El asesinato del teniente Castillo y del líder conservador Calvo Sotelo precipitaron la sublevación el 17 de julio de 1936. El golpe fracasó en parte y España quedó dividida en dos zonas, comenzando la Guerra Civil.
Sublevación Militar y Guerra Civil (1936-1939): Evolución y Consecuencias
El golpe de Estado de julio de 1936
Causas del estallido de la guerra:
La Guerra Civil se produjo tras el fracaso del golpe militar del 17 de julio de 1936. Entre las causas están la crisis del 29, la oposición social y política, los grupos oligárquicos (élites industriales, eclesiásticas y militares) y el choque entre la derecha antirrepublicana (simpatizante del fascismo) y la izquierda anarquista y revolucionaria.
La conspiración:
Las élites monárquicas y militares, junto a apoyos internacionales (como la Italia fascista), prepararon el golpe desde 1931. La conspiración fue liderada por el general Mola, que logró sumar a generales como Franco, Goded y Sanjurjo, y financió el golpe con ayuda de la Iglesia y la CEDA. Cambios de destino imprevistos y retrasos terminaron precipitando el golpe tras el asesinato de Calvo Sotelo el 13 de julio de 1936.
El golpe:
El 17 de julio la sublevación empezó en Melilla y rápidamente se extendió. Franco se unió desde Canarias y organizó el traslado del ejército de África a la península. El golpe triunfó solo en parte, fracasando en varias zonas urbanas importantes, lo que derivó en una guerra civil entre las dos Españas.
La formación de los bandos
Reparto del poder:
Los golpistas controlaron principalmente zonas rurales y agrícolas, mientras que la República retuvo las zonas industriales y urbanas. El ejército sublevado contaba con menos fuerzas pero mejor disciplina y experiencia militar. La aviación y la flota quedaron mayoritariamente en manos republicanas. Ambos bandos se organizaron: los sublevados formaron un ejército regular, y la República improvisó milicias populares y batallones políticos.
Evolución del conflicto
A) El avance a Madrid (julio 1936 – marzo 1937)
El objetivo de los rebeldes era conquistar Madrid rápidamente (Mola y Franco convergían desde el norte y sur). A pesar de los avances y la intensa ofensiva, Madrid resistió gracias a la defensa popular y la llegada de las Brigadas Internacionales. Las batallas del Jarama y Guadalajara (donde el ejército italiano fue derrotado) frenaron los planes sublevados.
B) La ocupación del norte (abril – octubre 1937)
La estrategia cambió a una guerra de desgaste: tras romper el cinturón de hierro, Bilbao cayó en junio de 1937, seguido de Santander y Asturias. El bombardeo de Guernica por la Legión Cóndor alemana marcó un hito trágico en la contienda.
C) El avance al Mediterráneo (diciembre 1937 – noviembre 1938)
Los republicanos realizaron ofensivas (Brunete, Belchite, Teruel, Ebro) pero fueron derrotados. La Batalla del Ebro fue la mayor de la guerra y acabó con la esperanza republicana al fracasar su última gran ofensiva.
D) La toma de Cataluña y fin de la guerra (noviembre 1938 – abril 1939)
Franco lanzó la ofensiva final en Cataluña y el 26 de enero de 1939 entró en Barcelona. En febrero, casi toda la zona republicana estaba ocupada. El gobierno republicano, ya muy dividido, huyó a Francia. El coronel Casado se sublevó en Madrid contra los comunistas y, tras breves enfrentamientos, el 28 de marzo Franco tomó Madrid. El 1 de abril de 1939 Franco firmó el parte final de la guerra: «La guerra ha terminado».
Balance de la guerra
Víctimas y consecuencias:
El número de muertos directamente por la guerra supera los 145.000, a los que se suman más de 135.000 ejecuciones y 400.000 exiliados. Más de medio millón de españoles tuvieron que huir; muchos murieron en el exilio. Grandes figuras de la cultura, como Machado o Buñuel, también partieron hacia el exilio.
Desde el punto de vista material, la devastación fue enorme: infraestructuras, industrias, vías, ganadería y cultivos quedaron arruinados; las reservas de oro se agotaron para pagar a Alemania e Italia. Hubo crisis, recesión y racionamiento hasta 1952.
Represión y exilio:
Tras la guerra, miles de personas sufrieron represión, cárcel, campos de concentración y persecución política bajo el franquismo. Se calcula que en 1939 había unas 300.000 personas detenidas. La represión continuó durante años, con miles de desaparecidos y fusilados.
La creación del Estado franquista: bases ideológicas, autarquía y consolidación (1939-1959)
Fundamentos del Estado franquista: bases ideológicas, pilares del régimen y familias políticas
El franquismo fue una dictadura personal de Franco con poder absoluto, carácter antidemocrático y fuerte represión contra los opositores. Tras la Guerra Civil, España quedó destruida y Franco eliminó todo rastro de la República. Aunque tomó elementos de otras dictaduras, no tuvo una ideología totalmente definida y fue adaptándose según las circunstancias para mantenerse en el poder.
a) Bases ideológicas
El régimen se apoyó en cinco principios:
- Nacional-catolicismo: unión entre nacionalismo español y catolicismo integrista. Se defendía la unidad de España, rechazando nacionalismos periféricos y limitando lenguas regionales. La Iglesia imponía una sociedad sin libertad religiosa y con una familia patriarcal.
- Militarismo: exaltación de valores militares como obediencia, disciplina, heroísmo y honor.
- Antiliberalismo o antiparlamentarismo: rechazo de la democracia, considerada causante del caos de la República.
- Anticomunismo: el comunismo era visto como enemigo de la religión y de Occidente.
- Antimasonería: Franco veía a la masonería como enemiga del régimen y habló del «complot judeomasónico».
b) Pilares del régimen
1º Ejército (primer pilar)
Fue el principal apoyo del régimen y el encargado de la represión. Se aprobaron leyes represivas como:
- Ley de Responsabilidades Políticas (1939)
- Ley de Represión de Masonería y Comunismo (1940)
- Ley de Seguridad del Estado (1941)
Se creó la Brigada Político-Social para perseguir opositores. También se persiguió a homosexuales mediante la Ley de Vagos y Maleantes.
2º Movimiento Nacional o Falange (segundo pilar)
Único partido legal tras la unificación de falangistas y tradicionalistas. Controló el adoctrinamiento y creó instituciones como la Sección Femenina, el Frente de Juventudes y el Sindicato Vertical (OSE).
3º Iglesia o católicos (tercer pilar)
La Iglesia controló la educación y tuvo gran influencia política. Se aprobaron el Fuero de los Españoles (1945) y la Ley de Bases de Régimen Local (1945).
4º Monárquicos
Tuvieron menos poder. Los donjuanistas apoyaban a Juan de Borbón (Manifiesto de Lausana), mientras que Franco respondió con la Ley de Sucesión (1947), estableciendo que España sería un reino bajo su mando vitalicio.
c) Otras familias
También apoyaron al régimen la oligarquía terrateniente, la burguesía industrial y financiera, las élites eclesiásticas y las clases medias beneficiadas por el desarrollismo.
Evolución del régimen (1939-1959)
a) La etapa azul y el aislamiento
Al inicio de la Segunda Guerra Mundial España fue neutral, pasando en 1940 a ser «no beligerante». Se exportó wolframio a Alemania y se produjo la Entrevista de Hendaya (1940) entre Franco y Hitler.
División Azul
España envió unos 40.000 voluntarios para luchar junto a Alemania contra la URSS. Tras la derrota nazi, Franco intentó acercarse a las democracias eliminando símbolos fascistas.
Aislamiento internacional
En 1946 la ONU condenó al régimen y España quedó fuera del Plan Marshall. Solo Argentina (Perón) y Portugal (Salazar) mantuvieron su apoyo.
b) Aperturismo económico y reconocimiento internacional (1953-1959)
La Guerra Fría favoreció a Franco. En 1953 se firmaron el Concordato con el Vaticano y los Pactos de Madrid con EE.UU. (ayuda económica a cambio de bases militares). En 1955 España entró en la ONU y en 1959 recibió la visita de Eisenhower.
Situación económica
Terminó el racionamiento pero aumentó la inflación y el déficit comercial. Esto llevó a la entrada de los Tecnócratas del Opus Dei en 1958, quienes modernizaron la economía.
Medidas importantes
- Ley de Convenios Colectivos (1958)
- Ley de Principios del Movimiento (1958)
b) Pilares del régimen (Continuación/Repetición)
1º Ejército (primer pilar)
Fue el principal apoyo del régimen y el encargado de la represión. Gran parte del presupuesto se destinó al ejército. Se aprobaron leyes represivas como la Ley de Responsabilidades Políticas (1939), la Ley de Represión de Masonería y Comunismo (1940) y la Ley de Seguridad del Estado (1941).
Se creó la Brigada Político-Social para perseguir opositores. Hubo miles de fusilados, exiliados y depuraciones de funcionarios y maestros. También se persiguió a homosexuales mediante la Ley de Vagos y Maleantes.
2º Movimiento Nacional o Falange (segundo pilar)
Único partido legal tras la unificación de falangistas y tradicionalistas. Dio al régimen una ideología fascista y controló el adoctrinamiento. Creó el Fuero del Trabajo (1938) y la Ley de Cortes (1942). Organizó instituciones como la Sección Femenina, el Frente de Juventudes, el SEU y el Sindicato Vertical (OSE). Tuvo gran influencia durante la Segunda Guerra Mundial, especialmente con Serrano Suñer.
3º Iglesia o católicos (tercer pilar)
La Iglesia controló la educación y tuvo gran influencia política. Desde 1943 aumentó el poder de los católicos, con figuras como Martín Artajo. Se aprobaron leyes fundamentales para la legitimación del régimen ante el exterior.
