Sociedad ilustrada

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EL fascismo concepto y características:


La época de entreguerras fue un periodo en el que triunfaron distintos regíMenes totalitarios: el régimen comunista soviético, el régimen fascista en Italia y el régimen nazi en Alemania.

El término “fascismo” es, posiblemente, uno de los más utilizados en la terminología política e histórica. En sentido estricto, nacíó en Italia ligado al movimiento político fundado por Benito Mussolini al acabar la Gran Guerra, pero pronto la palabra se utilizó también para referirse a los movimientos totalitarios de extrema derecha que nacieron en el período de entreguerras en Europa. En España, la Falange y, en cierta medida, la dictadura de Franco tuvieron rasgos típicos del fascismo, aunque este último presentaba algunos elementos diferenciadores, como la importancia concedida a la Iglesia católica. El término fascismo se usa también para designar a los movimientos autoritarios de extrema derecha que fueron apareciendo después del periodo de entreguerras.

Al igual que el comunismo soviético, el fascismo nacíó en sociedades desgarradas por la primera Guerra Mundial. La sociedad de la posguerra fue el caldo de cultivo que permitíó el nacimiento de una ideología cruel, responsable en gran medida de la segunda Guerra Mundial.

Podemos distinguir una serie de carácterísticas del fascismo:

A)

Totalitarismo

El totalitarismo se define como un régimen político dictatorial que, además de eliminar las libertades individuales, pretende controlar todos los ámbitos de la vida de los individuos, como la escuela, el ocio, la vida laboral y empresarial, los medios de comunicación, etc. De esta forma, el partido oficial se convierte en la única organización política permitida, fiscalizando y regulando la acción del Estado, hasta llegar a confundirse con él. En este sentido, los tres paradigmas del totalitarismo fueron el fascismo italiano, el nazismo alemán y el comunismo soviético.

B)

Antiliberalismo

La libertad, encarnada en los derechos de expresión, asociación o reuníón fue contemplada con absoluto desdén por una ideología fascista que defendía los conceptos de jerarquía, disciplina y obediencia. La democracia y el sufragio universal fueron considerados métodos artificiales e inútiles que intentaban igualar la natural desigualdad entre los hombres. Los partidos políticos eran elementos que llevaban al desorden y a la desintegración social

C)

Anticapitalismo

El fascismo tuvo en su origen un carácter anticapitalista. En el caso alemán, el nacionalsocialismo identificó al capitalismo con los financieros y banqueros judíos, calificados como elementos degenerados de la burguésía. Sin embargo, a pesar de la propaganda, Hitler, Mussolini y otros dictadores fascistas recibieron el apoyo del gran capital en su ascenso al poder. Tras alcanzarlo, la alianza con los grandes empresarios se estrechó aún más.

D)

Antimarxismo

La lucha de clases, elemento clave en la visión marxista de la sociedad, chocaba frontalmente con la ideología unificadora, nacionalista y totalitaria del fascismo. Los grupos paramilitares fascistas hostigaron desde un principio a las organizaciones socialistas, comunistas y anarquistas. Los sindicatos y partidos de izquierda fueron inmediatamente ilegalizados al llegar al poder. El anticomunismo les granjeó la simpatía de muchos miembros de la clase media.

E)

Autoritarismo y militarismo

El fascismo concebía la sociedad como una organización militar. La jerarquía, el mando y la disciplina debían regir el funcionamiento social. Cualquier desobediencia se debía solucionar por la violencia. Los partidos fascistas organizaron desde un principio grupos paramilitares uniformados, los SA nazis, los “camisas negras”, que desde un principio aplicaron la violencia en la actividad política. En concordancia con la exaltación de lo militar, el fascismo promovíó los “valores masculinos”. El papel de la mujer quedó relegado al rol tradicional de madre y esposa.

F)

Nacionalismo exacerbado

Los fascismos organizaron su visión totalitaria en torno al concepto de nacíón. La unidad nacional en torno al estado, al partido único y al líder será la máxima aspiración de la ideología fascista. Este nacionalismo extremo tomó diferentes formas en los distintos países. El nacionalismo de los partidos fascistas derivó inmediatamente en sueños expansionistas. Mussolini soñó con resucitar el antiguo Imperio romano y Hitler imaginó el tercer Imperio alemán, bajo la dirección de la raza superior germana.

G)

Liderazgo de un jefe carismático

Los partidos y, posteriormente, los estados fascistas se organizaron en torno a la figura de un jefe (Duce, Führer, Caudillo) con poderes absolutos sobre el partido, el estado y la sociedad. El eslogan italiano «Il Duce ha sempre ragione» (el Duce siempre tiene razón) explica por sí solo esa postura irracional de obediencia absoluta al líder. El culto a la personalidad el líder, alimentado por la propaganda, hermana al fascismo con el estalinismo.

H)

Empleo de la propaganda y el terror

Los regíMenes fascistas pusieron gran empeño en controlar los medios de comunicación, especialmente, la radio y la prensa. Tras abolir libertad de expresión y perseguir a cualquier medio que se atreviera a desafiar esta prohibición, los gobiernos fascistas utilizaron masivamente la propaganda para inculcar los valores de su ideología.

I)

Racismo

La ideología fascista era totalmente contraria a la idea de igualdad.

El fascismo Italiano


Benito Mussolini creó en 1921 el Partido Nacional Fascista. En 1922, apoyándose el miedo de las clases medias a una revolución comunista, Mussolini dio un Golpe de Estado (“La Marcha sobre Roma”) que, contando con la simpatía del rey Víctor Manuel III, del ejército y de la burguésía italiana, le llevó al poder en 1922.

A partir de 1924 Mussolini aceleró el proceso de implantación de la dictadura fascista. Abolíó los partidos y sindicatos, suprimíó cualquier libertad política, y se proclamó Duce (jefe). En adelante, la propaganda sistemática llevó a la exaltación de la figura del Duce como líder carismático de la Italia fascista.

El fascismo italiano emprendíó diferentes políticas con diferente éxito: Aunque manteniendo el sistema capitalista y las propiedades de la burguésía, el estado fascista intervino activamente en la economía.

Con intención de despertar el nacionalismo italiano inició una expansión territorial en África (Etiopía o Abisinia) y los Balcanes.

Nacionalismo Alemán


Tras la abdicación de Guillermo II, se establecíó en Alemania la República de Weimar, que, desde el principio contó con la oposición de los comunistas (espartaquistas) y de los grupos más conservadores (que pensaban que el nuevo régimen democrático no era legítimo por haber aceptado las duras condiciones del a Paz de Versalles).

En 1920, Adolf Hitler creó el Partido Nacionalsocialista Obrero Alemán (NSDAP), de ideología nacionalista, antisemita y totalmente contrario al Tratado de Versalles.

En 1923, Hitler dio un Golpe de Estado (putsch de Múnich), que fracasó. En la cárcel Hitler escribíó Mein Kampf (Mi Lucha), el libro que resume su ideología.

A partir de 1924, con la mejora de la situación económica en Alemania, los extremistas perdieron peso y la vida política parecíó calmarse.

Pero la crisis de 1929 y su brutal repercusión en Alemania permitieron que Hitler se ganara el apoyo del gran capital alemán y de amplios grupos de población.

En 1932 había elecciones al Parlamento y a la presidencia de la república. Los comunistas rechazaron aliarse con los socialistas y poder formar un bloque sólido que se enfrentara al partido nazi. En las elecciones al parlamento, los comunistas y los nazis fueron las fuerzas más votadas, pero ningún partido obtuvo mayoría absoluta y, por tanto, ninguno podía formar gobierno en solitario.

En las elecciones a presidente de la república, fue elegido el mariscal Hinderburg. Normalmente el jefe de gobierno era el líder del partido más votado, pero como ningún partido había obtenido mayoría clara, él debía decidir a quién llamaría para formar gobierno. Presionado por los hombres de negocios y los

grupos más conservadores, Hinderburg nombró canciller a Hitler en Enero de 1933. En poco tiempo Hitler se hizo con todo el poder.

Lo primero que hizo fue acabar con los partidos de la oposición. Con el pretexto de que un comunista había incendiado el Reichstag (Parlamento), los comunistas fueron encarcelados y se ilegalizaron todos los partidos políticos y sindicatos.

En Junio de 1934, Hitler ordenó asesinar a sus adversarios políticos dentro de su propio partido en la Noche de los cuchillos largos. Tras la muerte de Hindenburg ese mismo año, Hitler se convirtió también en presidente de la República, acumulando los cargos de jefe de Estado, jefe del gobierno y presidente del único partido legal.

El nazismo es una variante del fascismo, cuyo rasgo más específico es la concepción racista de la historia


Según las ideas expuestas en Mein Kampf, la raza aria alemana es la “raza de los señores” (Herrenvolk), que debe dominar a otras razas inferiores. Hitler consideraba una prioridad devolver la pureza racial a la población. Para ello, se recluyó o se asesinó a todo aquel que se consideraba que no era perfecto racialmente (locos, discapacitados, homosexuales).

Además, se hacía a los judíos culpables de todos los problemas que sufría el pueblo alemán (el Tratado de Versalles, la crisis económica, el peligro bolchevique…), y se implantó una sistemática política antisemita, que se fue endureciendo paulatinamente. En 1942, Hitler decidíó aplicar la solución final, que consistía en la deportación a campos de exterminio de todos los judíos y gitanos de Alemania y de los países conquistados. Se ha demostrado que al menos murieron 5 millones de judíos en estos campos.

En cuanto al control de la población, Hitler implantó un régimen policial. El aparato policial estaba dirigido por Himmler y compuesto por dos cuerpos: la SS (guardia personal) y la Gestapo (policía secreta), que perseguían a los opositores políticos.

Para controlar a la población, también jugó un papel fundamental la propaganda, dirigida por Goebbels


En cuanto a la transmisión de la ideología nazi, los jóvenes tenían que ingresar obligatoriamente en las Juventudes Hitlerianas.

Una de las prioridades del nazismo era devolver a Alemania su papel de gran potencia. Para ello, Hitler puso en marcha una política exterior expansionista, fundamentada en dos bases ideológicas: el pangermanismo (todas las poblaciones alemanas debían unirse en un único Estado) y la teoría del espacio vital (los arios, raza superior, tenían derecho a conquistar territorio). De acuerdo con estas ideas, Hitler puso en práctica una política exterior de rearme y después comenzó la expansión territorial.

En cuanto a la economía, el Estado nazi definía las grandes líneas de la política económica, pero los grandes grupos industriales (Thyssen, Krupp) apoyaron al régimen y obtuvieron grandes beneficios. Durante los primeros años del gobierno nazi, la prioridad fue acabar con el paro, para lo que se puso en marcha una política de grandes obras públicas que creó mucho empleo. Posteriormente la prioridad fue conseguir la autarquía, para lo que se crearon muchas industrias nuevas y se invirtió mucho en industrias relacionadas con el ejército.

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