La evolución demográfica y la estructura de la población en el siglo XIX
En el siglo XIX, España experimentó un crecimiento demográfico lento en comparación con Europa occidental: pasó de 10,5 millones de habitantes en 1800 a 18,6 millones en 1900. Aunque la natalidad era alta (34%), la mortalidad también lo era (29%), lo que mantenía a España dentro del Régimen Demográfico Antiguo, con un bajo crecimiento natural. La esperanza de vida no alcanzaba los 35 años y la mortalidad infantil era muy elevada.
Las principales causas fueron:
- Malas condiciones sanitarias.
- Crisis de subsistencia por malas cosechas y atraso agrícola.
- Problemas de transporte.
- Frecuentes epidemias (cólera, tuberculosis).
En cuanto a las migraciones, hubo desplazamientos internos hacia las zonas costeras y un abandono de la Meseta central (excepto Madrid). La urbanización fue limitada debido al lento proceso de industrialización. En conclusión, España mantuvo altas tasas de natalidad y mortalidad, salvo en Cataluña, donde la industrialización favoreció el inicio de la transición demográfica.
Comparativa de las desamortizaciones de Mendizábal y Madoz
La revolución liberal transformó el campo español del Antiguo Régimen a una agricultura capitalista mediante la desamortización: la expropiación y venta en subasta de tierras de la Iglesia y bienes comunales.
- Desamortización de Mendizábal (1836): Afectó a los bienes del clero regular. Sus objetivos fueron reducir la deuda pública, financiar la guerra carlista, aumentar la producción agraria y debilitar a la Iglesia. Las tierras fueron adquiridas por la burguesía y la nobleza, manteniendo los latifundios.
- Desamortización de Madoz (1855): Amplió la venta a bienes del clero secular, Órdenes Militares y tierras comunales. Buscaba reducir la deuda y financiar infraestructuras como el ferrocarril. Reforzó la concentración de la propiedad en manos de la oligarquía.
La industrialización de España y su dependencia exterior
España quedó retrasada respecto a las grandes potencias industriales. El proceso fue débil debido a la escasa capacidad productiva, la inexistencia de un mercado nacional, la falta de capital industrial y una burguesía poco emprendedora. Los principales focos fueron:
- Cataluña: Industria textil algodonera.
- Siderurgia: Destacó Vizcaya gracias al eje Bilbao-Cardiff.
- Minería: España se convirtió en exportadora de materias primas, a menudo bajo control extranjero.
La industrialización fue tardía, limitada y dependiente del capital extranjero (Francia y Reino Unido), manteniendo una economía fundamentalmente agraria.
El sistema canovista: Constitución de 1876 y turnismo
Antonio Cánovas del Castillo fue el artífice de la Restauración tras el fracaso de la Primera República. Sus pilares fueron:
- Constitución de 1876: De carácter conservador, establecía la soberanía compartida entre el Rey y las Cortes.
- Bipartidismo y turno pacífico: Alternancia entre el Partido Conservador (Cánovas) y el Partido Liberal (Sagasta).
- Fraude electoral y caciquismo: El sistema se basaba en el encasillado y el pucherazo para asegurar mayorías parlamentarias.
La oposición política al sistema canovista
El sistema dejó fuera a diversos grupos que, aunque crecieron, no lograron desestabilizar el régimen:
- Carlismo: Reducido a fuerza minoritaria y regional.
- Republicanismo: Muy dividido y con escasa representación.
- Regionalismos y nacionalismos: Surgieron como reacción al centralismo (Catalanismo con la Lliga Regionalista y Nacionalismo vasco con el PNV).
- Movimiento obrero: Dividido entre anarquistas (mayoría) y socialistas (PSOE).
Evolución del movimiento obrero español
La Revolución Industrial generó una sociedad de clases con fuertes desigualdades. El movimiento obrero se articuló en torno a dos corrientes:
- Anarquismo: Rechazaba la participación política y defendía la acción directa.
- Socialismo: Fundado por Pablo Iglesias (PSOE, 1879) y la UGT (1888), de carácter marxista.
La Iglesia también intervino con la doctrina social (Rerum Novarum), creando sindicatos católicos, aunque con menor impacto.
Consecuencias de la crisis del 98
La pérdida de las últimas colonias (Cuba, Puerto Rico, Filipinas) evidenció el atraso de España:
- Económicas: Pérdida de mercados coloniales, aunque hubo repatriación de capitales.
- Políticas: Debilitamiento del sistema de la Restauración.
- Ideológicas: Surgimiento del regeneracionismo (Joaquín Costa) y la Generación del 98.
El revisionismo político de Alfonso XIII
El regeneracionismo aplicado desde el poder buscó modernizar el sistema:
- Antonio Maura: Impulsó la «revolución desde arriba» (Instituto Nacional de Previsión, reforma electoral).
- José Canalejas: Promovió leyes sociales, la reforma de las quintas y la Ley del Candado.
La quiebra del sistema: la crisis de 1917
El descontento generalizado estalló en 1917 debido a:
- Juntas Militares de Defensa: Exigencias del ejército.
- Asamblea de Parlamentarios: Crítica al sistema dinástico.
- Huelga general: Convocada por CNT y UGT.
Esta crisis marcó el inicio de la inestabilidad que desembocaría en la violencia social y el fin del sistema de la Restauración.
