España (1808-1874): Guerra de la Independencia, Cortes de Cádiz y construcción del Estado Liberal

Personajes destacados

Manuel Godoy

Manuel Godoy: primer ministro y jefe de gobierno. Estuvo al frente del Gobierno de España durante la crisis europea provocada por la Revolución francesa y las ambiciones de Napoleón Bonaparte.

General Prim

General Prim: fue un militar y político liberal español del siglo XIX que llegó a ser presidente del Consejo de Ministros. Fue asesinado.

Simón Bolívar

Simón Bolívar: fue un militar y político venezolano, fundador de las repúblicas de la Gran Colombia y de Bolivia.

General Narváez

General Narváez: fue un militar y político español, siete veces presidente del Consejo de Ministros de España entre 1844 y 1868. Se decantó por los partidarios del liberalismo y tuvo un papel destacado en la lucha contra la sublevación absolutista de la Guardia Real de Madrid.

Cánovas del Castillo

Antonio Cánovas del Castillo: fue un político e historiador español, figura capital de la política española de la segunda mitad del siglo XIX, presidente del gobierno, nombrado por Alfonso XII.

1. La Guerra de la Independencia (1808-1814)

España: ejército débil + ayuda de Portugal + ayuda de Gran Bretaña + apoyo de la guerrilla.

Francia: ejército francés de Napoleón (Grande Armée). Consecuencias: 500.000 muertos; epidemias; hambre; daños materiales; expolio; robo de obras de arte; primer exilio.

Crisis del reinado de Carlos IV (1788-1808)

La monarquía estaba desprestigiada porque había dejado el gobierno en manos de Manuel Godoy (primer ministro y jefe de gobierno).

Cuando estalló la Revolución francesa y Luis XVI fue ejecutado (21 de enero de 1793), España declaró la guerra a Francia. Fue derrotada y tuvo que firmar los tratados de San Ildefonso, que la convirtieron en aliada de Francia.

En 1805 la alianza anglo-portuguesa se vio reforzada tras la derrota franco-española en Trafalgar. Napoleón quería ocupar Portugal para debilitar a los británicos y firmó con Godoy el Tratado de Fontainebleau (1807) para poder pasar con las tropas por España, pero aprovechó esto para apropiarse de España. Esto dio lugar al motín de Aranjuez (marzo de 1808).

Godoy fue destituido y Carlos IV abdicó en su hijo Fernando VII. Napoleón aprovechó los problemas de la familia real, la convocó en la ciudad francesa de Bayona y obligó a abdicar en su hermano José Bonaparte. Abdicación: Carlos le dio la corona a Napoleón y éste se la entregó a su hermano.

La guerra contra Francia (1808-1814)

El secuestro de la familia real en Bayona desencadenó en Madrid una sublevación popular el 2 de mayo de 1808, seguida por levantamientos en otros lugares. Comenzó así la Guerra de la Independencia. Las guerrillas hostigaban continuamente al ejército francés, mejor equipado y formado. Hubo tres fases principales:

  • Los franceses sitiaron Zaragoza y Girona; sufrieron una gran derrota en Bailén (general Castaños).
  • Las tropas de Napoleón ocuparon casi toda la Península.
  • Napoleón envió tropas a Rusia y comenzó el contraataque. Las tropas españolas y británicas derrotaron definitivamente a los franceses. Estos abandonaron España y Fernando VII fue repuesto en el trono.

2. Las Cortes de Cádiz

Acaban con el feudalismo, los mayorazgos, los señoríos, la Mesta, la Inquisición…

Composición y labor de las Cortes

La ausencia de la familia real dejó un vacío de poder en las zonas sublevadas, donde se crearon juntas para organizar la lucha. Posteriormente se creó la Junta Central Suprema. En 1810 la Junta Central convocó Cortes Constituyentes. Estas se reunieron en Cádiz (única ciudad no ocupada por el ejército francés).

En las Cortes se diferenciaron dos grupos:

  • Liberales: eran la mayoría de diputados y defendían las reformas políticas.
  • Absolutistas: eran una minoría y defendían mantener el Antiguo Régimen.

La obra legislativa de las Cortes de Cádiz sentó las bases de la España contemporánea. Elaboraron la Constitución de 1812.

La Constitución de Cádiz (1812)

Fue la primera Constitución de España; se aprobó el 19 de marzo de 1812 y reflejaba los principios del liberalismo político:

  • Soberanía nacional.
  • Monarquía moderada hereditaria.
  • División de poderes:
    • Poder legislativo: por el rey y las Cortes, cámara única; diputados elegidos por sufragio universal masculino, aunque para serlo había que tener determinadas rentas.
    • Poder ejecutivo: el rey nombraba a los ministros, dirigía las relaciones internacionales, declaraba la guerra y firmaba la paz.
    • Poder judicial: tribunales de justicia independientes.
  • Religión católica como única de la nación española.
  • Derechos: igualdad ante la ley, derecho a la propiedad, libertad de imprenta, abolición de la tortura, fin de la Inquisición, supresión de señoríos y gremios.

3. Reinado de Fernando VII (1814-1833)

Sexenio absolutista (1814-1820)

El monarca regresó a España en 1814. Un grupo de diputados absolutistas le entregó el Manifiesto de los Persas, donde le sugerían volver a la plena soberanía real. El monarca decretó la abolición de la Constitución de 1812 y de toda la legislación salida de las Cortes de Cádiz y empezó a gobernar como rey absoluto. Fue la vuelta al Antiguo Régimen: restablecimiento de señoríos, restitución de bienes confiscados por la Iglesia y privilegios fiscales de los nobles. Se persiguió y encarceló a los liberales; muchos se exiliaron.

Trienio Liberal (1820-1823)

Tras el pronunciamiento liberal dirigido por Riego, éste proclamó la Constitución de 1812 otra vez en Las Cabezas de San Juan (Sevilla). Fernando VII hubo de jurar la Constitución, liberar a los liberales y convocar las Cortes. Se restauraron las reformas aprobadas por las Cortes de Cádiz.

Hubo varios intentos de golpes absolutistas apoyados por el rey y por potencias extranjeras. En 1823 la Santa Alianza envió a España a los «Cien Mil Hijos de San Luis», ejército que repuso a Fernando VII como rey absoluto.

Década absolutista (1823-1833)

Durante los últimos años del reinado de Fernando VII surgió un problema dinástico. Estaba vigente la Ley Sálica, que impedía reinar a las mujeres. Como el rey no había tenido hijos varones, promulgó la Pragmática Sanción (1830) que derogaba la Ley Sálica para que su hija Isabel pudiera reinar. Muchos absolutistas no lo aceptaron y apoyaron a Carlos de Borbón (hermano de Fernando).

Cuando Fernando VII murió, su viuda María Cristina asumió la regencia porque Isabel era menor de edad. A su vez, Carlos de Borbón se proclamó rey y se desencadenó la Primera Guerra Carlista (1833-1840). También fue un enfrentamiento ideológico: los liberales defendían a Isabel; los carlistas defendían el absolutismo, la vuelta al Antiguo Régimen y el mantenimiento de los fueros. Los carlistas tuvieron su principal apoyo en el País Vasco, Navarra y zonas de Aragón, Cataluña y Valencia.

La guerra terminó con la derrota carlista. El Abrazo de Vergara (1839-1840) puso fin al conflicto, aunque liberales y carlistas siguieron enfrentados en el futuro.

4. Independencia de las colonias hispanoamericanas

Causas de los movimientos independentistas

  • Los españoles peninsulares dirigían la política, la recaudación de impuestos y el comercio; los criollos, económicamente poderosos, estaban descontentos por su exclusión del poder.
  • Las ideas del liberalismo y el nacionalismo fueron base ideológica del movimiento emancipador.
  • Los ejemplos de la independencia de Estados Unidos y de la Revolución Francesa.
  • Los intereses del Reino Unido, que deseaba la independencia de las colonias españolas para poder comerciar libremente con ellas.

Fases de la independencia

Hay varias fases:

  • Tras el vacío de poder en España durante la Guerra de la Independencia, en 1810 se organizaron juntas en varios territorios americanos que proclamaron su independencia (Paraguay fue el primero en 1811).
  • El movimiento en el sur fue liderado por José de San Martín: Argentina proclamó su independencia en 1816; San Martín después derrotó a los realistas y contribuyó a la independencia de Chile (1818).
  • En el norte, Simón Bolívar consiguió la independencia de Colombia (1819) y creó la República de la Gran Colombia. Bolívar y San Martín atacaron Perú y lograron su independencia en 1824.
  • En 1821 México obtuvo su independencia de la mano de Agustín de Iturbide. En 1825 se independizó Bolivia y Uruguay en 1828.

En ese momento a España solo le quedaban Cuba, Puerto Rico y Filipinas.

5. Isabel II y la construcción del Estado liberal (1833-1868)

Regencia de María Cristina (1833-1840)

Isabel II heredó el trono con 13 años y esto dio lugar a un periodo de regencias. La primera regente fue su madre, María Cristina. Inicialmente María Cristina se alió con los moderados, pero los progresistas populares y el motín de La Granja (1836) la obligaron a entregar el Gobierno a los progresistas. Estos tomaron medidas como la desamortización promovida por Mendizábal en 1836.

Regencia de Espartero (1840-1844)

En 1840 María Cristina dimitió por sus enfrentamientos con los progresistas. Espartero asumió la regencia; era un militar progresista que había logrado grandes éxitos contra los carlistas. Gobernó de forma autoritaria, lo que atrajo la oposición de moderados y progresistas. La regencia acabó en 1843 tras la sublevación liderada por Narváez. Isabel II fue proclamada reina con 13 años.

Reinado de Isabel II (1844-1868)

Década moderada: Narváez (1844-1854)

Narváez presidió varios gobiernos. Se promulgó la Constitución de 1845, que establecía la soberanía compartida entre el rey y las Cortes, elegidas por un sufragio muy restringido; se limitaron algunos derechos individuales como la libertad de prensa. El Gobierno controlaba las provincias a través de las diputaciones provinciales y los gobernadores civiles y nombraba directamente a los alcaldes de las principales ciudades.

La política ultraconservadora del Gobierno condujo a la radicalización de los progresistas y a la división de los demócratas (defensores del sufragio universal masculino) y de los republicanos (unitarios y federalistas). El pronunciamiento de Vicálvaro dirigido por O’Donnell puso fin a esta etapa.

Bienio progresista (1854-1856)

Hubo una gran actividad legislativa: ley de ferrocarriles, Constitución de 1856 (que no llegó a ser proclamada), y la desamortización de Madoz de bienes de la Iglesia y de los ayuntamientos.

Alternancia y Unión Liberal (1856-1868)

O’Donnell creó la Unión Liberal en 1854, un partido centrista. Fue un periodo de cierta estabilidad. Desde 1866 los progresistas y los demócratas empezaron a conspirar para derrocar a Isabel II.

Política y movimientos:

  • Unión Liberal: formada por moderados más progresistas y progresistas más moderados.
  • Progresistas: de ellos surge un partido demócrata que defiende el sufragio universal masculino; también aparece un partido republicano dividido entre unitarios (partidarios de la unidad de la nación) y federalistas (partidarios de crear regiones con mayor autonomía).
  • Nacionalismos: el PNV (País Vasco) y la Lliga Regionalista (Cataluña).
  • Movimiento obrero: PSOE.

6. El Sexenio Democrático (1868-1874)

El final del reinado de Isabel II

En los últimos años se vivió una grave crisis: revueltas en el campo; progresistas, republicanos y demócratas excluidos del poder y rechazando el conservadurismo; autoritarismo del Gobierno; Reina cada vez más impopular.

En 1866, progresistas, demócratas y republicanos firmaron el Pacto de Ostende, en el que acordaron derrocar a Isabel II y democratizar la vida política española.

La revolución de 1868

Se produjo un pronunciamiento para destituir a Isabel II, liderado por Serrano (Unión Liberal) y Prim (Progresista). Se crearon juntas revolucionarias. La llamada Gloriosa triunfó rápidamente y la reina se vio obligada a abandonar España. Se constituyó un Gobierno provisional presidido por Serrano, que convocó elecciones a Cortes Constituyentes. Estas aprobaron la Constitución de 1869, primer texto democrático de España: amplia declaración de derechos, reconocimiento del sufragio universal masculino; la monarquía siguió como forma de gobierno y Serrano fue nombrado regente hasta la elección de un rey.

La monarquía de Amadeo I (1871-1873)

Las Cortes eligieron rey a Amadeo de Saboya, poco después del asesinato del general Prim. Amadeo I fue un rey democrático pero tuvo que hacer frente a la oposición de monárquicos, la Iglesia y los republicanos. También estalló una guerra en Cuba y una nueva guerra carlista. Incapaz de superar estas dificultades, Amadeo I abdicó.

La Primera República (1873)

Duró nueve meses y tuvo cuatro presidentes: Figueras, Pi i Margall, Salmerón y Castelar. Tuvo que hacer frente a graves problemas:

  • El estallido del movimiento cantonalista (declaración de cantones independientes): interpretación radical del federalismo que proponía la organización territorial de España como una república federal de 17 estados. Se crearon cantones en Cataluña, Málaga, Cartagena… El movimiento fue duramente reprimido ante el temor de una revolución que rompiera la unidad de España.
  • La guerra de Cuba, iniciada en 1868 por el descontento de la población criolla, que rechazaba la opresión económica y deseaba participar en el gobierno. Los sublevados fueron apoyados por EE. UU. El conflicto finalizó en 1878 con la Paz de Zanjón (resolvía la situación temporalmente hasta dos décadas después).
  • Tercera guerra carlista, promovida por Carlos VII, iniciada en 1872 y finalizada en 1876.

Ante esta situación, el general Pavía dio un golpe de Estado y disolvió las Cortes. Un nuevo pronunciamiento protagonizado por Martínez Campos restauró la dinastía de los Borbones.

7. La Restauración en España (1874)

El retorno de los Borbones: Alfonso XII

Martínez Campos proclamó rey a Alfonso XII, hijo de Isabel II. El nuevo rey, partidario de la monarquía constitucional, nombró presidente del Gobierno a Antonio Cánovas del Castillo, quien puso fin a la guerra de Cuba y a la guerra carlista.

Los pilares de la Restauración

Se basó en una nueva Constitución y en la alternancia de poderes. La Constitución de 1876 incluía una amplia relación de derechos y libertades, proclamó la confesionalidad del Estado y la soberanía compartida entre las Cortes y el rey. El poder quedó en manos de dos partidos políticos mediante el turno pacífico (turnismo): el Partido Conservador y el Partido Liberal.

  • Conservadores: liderados por Cánovas, defensores de la Iglesia y del orden social.
  • Liberales: liderados por Sagasta, partidarios de reformas sociales. En uno de sus gobiernos se aprobó el sufragio universal masculino (1890).

El monopolio del Gobierno por parte de conservadores y liberales fue posible por la existencia de la corrupción electoral. El rey decidía primero qué partido iba a formar Gobierno.

  • Caciquismo: en el medio rural, individuos poderosos (caciques) forzaban a la población mediante amenazas o agresiones a votar al partido que convenía.
  • Pucherazo: en las ciudades, se manipulaban los resultados electorales cuando los caciques no podían controlar los votos.

El turno de partidos dejaba fuera del Gobierno a tres grupos cada vez más representativos: anarquistas (CNT, Confederación Nacional del Trabajo), socialistas (PSOE), liderados por Pablo Iglesias, y los nacionalismos catalán, vasco y gallego, contrarios al Estado centralizado. También estaban los republicanos.

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