El inicio de la Guerra Civil Española
El golpe de Estado de julio de 1936, que dio comienzo a la Guerra Civil, empezó con la sublevación militar en Marruecos el 17 de julio y, al día siguiente, se extendió a la Península. Franco viajó desde Canarias para ponerse al frente del Ejército de África y avanzar hacia Madrid. Aunque los sublevados consiguieron apoyos importantes dentro del ejército y de sectores conservadores, el Gobierno republicano y gran parte de la población resistieron en muchas ciudades. El golpe no triunfó totalmente y España quedó dividida en dos bandos, iniciándose así una guerra civil que duraría tres años.
Los protagonistas del golpe de Estado y la misión que tuvo cada uno fueron fundamentales para organizar la sublevación militar:
- Emilio Mola: Uno de los principales organizadores desde el norte de España.
- Francisco Franco: Dirigió el Ejército de África y terminó convirtiéndose en el principal líder militar.
- José Sanjurjo: Iba a ser el jefe de la sublevación, pero murió en un accidente de avión al comienzo de la guerra.
- Queipo de Llano: Controló Andalucía mediante una fuerte represión y propaganda.
Contexto internacional y desarrollo del conflicto
La Guerra Civil española en el contexto histórico de la Europa de los años 30 representó el enfrentamiento entre democracia y fascismo en una Europa marcada por el auge de las dictaduras. Muchos historiadores consideran que fue un antecedente de la Segunda Guerra Mundial, porque en ella participaron indirectamente potencias extranjeras y se probaron nuevas estrategias militares que luego se utilizarían en el conflicto mundial.
La política de no intervención
El papel de las potencias democráticas en el conflicto fue mantener una política de no intervención para evitar que la guerra española se extendiera por Europa. Francia y Reino Unido impulsaron un comité internacional para impedir el envío de ayuda militar a ambos bandos, aunque esta política perjudicó más a la República, ya que Alemania e Italia sí ayudaron claramente a los sublevados.
Apoyos internacionales
Los apoyos internacionales que recibieron los sublevados y la República fueron muy diferentes:
- Sublevados: Recibieron ayuda militar de la Alemania nazi de Hitler, de la Italia fascista de Mussolini y del Portugal de Salazar, incluyendo aviones, armas y soldados.
- República: Recibió apoyo de la Unión Soviética y de las Brigadas Internacionales, formadas por miles de voluntarios extranjeros que viajaron a España para luchar contra el fascismo.
Etapas y final de la guerra
Las etapas de desarrollo de la Guerra Civil se dividieron principalmente en dos grandes fases:
- 1936-1937: Los sublevados avanzaron desde el sur y el norte intentando conquistar Madrid, aunque la capital resistió gracias a la ayuda republicana y de las Brigadas Internacionales. Después, ocuparon la zona industrial del norte.
- 1938-1939: Los franquistas lograron dividir el territorio republicano, vencieron en la batalla del Ebro y ocuparon Cataluña y Madrid, consiguiendo finalmente la victoria.
El final del conflicto se produjo el 1 de abril de 1939, cuando Franco anunció oficialmente el final de la guerra tras la conquista de Madrid. La victoria correspondió al bando nacional, y a partir de ese momento comenzó una dictadura franquista que duraría hasta 1975.
Organización y consecuencias
Zonas en conflicto
- Zona republicana: Marcada por la presencia de distintos grupos políticos (republicanos, socialistas, comunistas y anarquistas) con diferencias internas. El Gobierno tuvo dificultades para mantener el orden, reorganizar el ejército y controlar la economía.
- Zona nacional: Se basó en el mando único de Franco, nombrado Generalísimo y Jefe del Estado. Se creó un partido único (Falange Española Tradicionalista y de las JONS) y se implantó una ideología basada en el nacionalismo, el militarismo y el catolicismo.
Estrategias y violencia
Las estrategias militares incluyeron nuevas técnicas modernas como los bombardeos aéreos sobre ciudades (ejemplo: Guernica). La violencia sufrida por los civiles fue enorme, afectando a la población mediante hambre, pobreza, persecuciones y represalias en ambos bandos.
Consecuencias
Las consecuencias fueron graves: cientos de miles de muertos, heridos y exiliados; una economía destruida; una sociedad dividida y el inicio de una larga dictadura.
Antecedentes: España a principios del siglo XX
España era un país principalmente agrario y poco industrializado. El sistema de la Restauración, basado en el turno de partidos, sufría por el caciquismo y la corrupción. El «desastre del 98» marcó el inicio de una crisis moral y política.
Crisis y tensiones sociales
- Semana Trágica de Barcelona (1909): Protestas contra el envío de reservistas a Marruecos.
- Crisis de 1917: Crisis militar, política y social que debilitó el sistema de la Restauración.
- Trienio Bolchevique (1918-1921): Aumento de huelgas y protestas campesinas influenciadas por la Revolución rusa.
- Guerra de Marruecos: Conflicto costoso que culminó en el desastre de Annual (1921), provocando una gran conmoción nacional.
La Dictadura de Primo de Rivera y la Segunda República
En 1923, el general Miguel Primo de Rivera dio un golpe de Estado con el apoyo de Alfonso XIII. Su dictadura se dividió en el Directorio Militar y el Directorio Civil, terminando en 1930. Tras el Pacto de San Sebastián y los resultados de las elecciones municipales de 1931, Alfonso XIII abandonó España.
La Segunda República
Proclamada el 14 de abril de 1931, trajo consigo la Constitución de 1931, que establecía una república democrática y laica, el sufragio femenino y la separación Iglesia-Estado. Figuras como Clara Campoamor fueron clave en este periodo. La inestabilidad política, marcada por el Bienio Reformista, el Bienio Radical-Cedista y el triunfo del Frente Popular en 1936, desembocó finalmente en el golpe de Estado de julio de 1936.
