y socialistas y presidido por Manuel Azaña, ha pretendido llevar a cabo un amplio programa de reformas: educación, ejército, reforma religiosa, reforma agraria, etc.79 Pero a finales de 1933 este gobierno ha entrado en crisis por varias causas: las dificultadeseconómicas agravadas por la Gran Depresión mundial, las disensiones entre republicanos y socialistas, las dificultades para llevar a cabo las reformas -la oposición de las derechas ante estas y el descontento de los grupos más radicales que querían ir más allá- y el descrédito sufrido
por la represión de Casas Viejas. La conjunción de todos estos problemas llevaron a Azaña a dimitir y a que se convocaran nuevaselecciones para Noviembre de 1933, las primeras en las que votaron las mujeres.La izquierda se presentó a los comicios desunida (por los conflictos entre socialistas yrepublicanos) y la CNT hizo campaña por la abstención. Por el contrario, la derecha se presentó unida y reorganizada, de modo que consiguió ganar las elecciones. El partido más votado fue la CEDA, seguido del centrista Partido Radical de Alejandro Lerroux. Pero el Presidente de la República, Alcalá-Zamora, se muestra reticente a dar el poder a un partido antirrepublicano como la CEDA y confía la formación de gobierno al Partido Radical. El gobierno estará íntegramenteformado por ministros de este partido, pero contará con el apoyo parlamentario de la CEDA a cambio de la promesa de la rectificación de las reformas del bienio anterior. De este modo, en el campo se frenó la reforma agraria: se fijó la devolución de tierras a lasnobleza, se anuló la cesión de tierras mal cultivadas y se concedíó la libertad de contratación. Porotro lado, se paralizó la discusión del proyecto de autonomía vasco. Asimismo, el gobiernointentó contrarrestar la reforma religiosa aprobando un presupuesto de culto y clero. En cuanto al ejército, se anuló la reforma emprendida por Azaña y se aprobó una Amnistía para aquellos queparticiparon en la sublevación de Sanjurjo.Como consecuencia de estas rectificaciones las posiciones se radicalizaron, destacando elPSOE y la UGT. Su ala más izquierdista, liderada por Francisco Largo Caballero, propuso dejar de colaborar conlas fuerzas republicanas y propició la revolución social. Este sector y los anarquistas declararon una guerra abierta contra el nuevo gobierno, que se materializó en la proliferación de huelgas y conflictos. Ante esta situación, la CEDA endurece su posición y reclamauna acción más contundente en materia de orden público, exigiendo participar directamente en elgobierno. Lerroux accede y el 5 de Octubre de 1934 entran tres ministros de la CEDA a formarparte del gobierno.La Izquierda interpretó la entrada de la CEDA en el gobierno como una amenaza para la existenciamisma de la República o, incluso, como la deriva hacia el fascismo. Por ello, y por iniciativa de la UGT, se convocó una huelga general que pretendía dar paso a una revolución social. Elmovimiento, conocido como la Revolución de Octubre de 1934, fracasó a nivel nacional por la falta de coordinación y la contundencia del gobierno, pero los acontecimientos se vuelvenespecialmente graves en Asturias y en Cataluña. En Asturias la coordinación entre las fuerzas socialistas, anarquistas y comunistas hizo posibleque los mineros armados tomaran los pueblos, minas, fábricas y los cuarteles de la Guardia Civil.Los insurrectos sustituyeron los ayuntamientos por comités revolucionarios que asumieron elabastecimiento de alimentos, agua y electricidad, así como el funcionamiento de los transportes.
Los mineros llegaron a controlar Oviedo, pero el gobierno respondíó enviando la Legión desdeÁfrica al mando del general Franco para reprimir el levantamiento. La resistencia se prolongódurante diez días, pero finalmente fue derrocada.La revolución de Octubre en Asturias y su represión marcan un antes y un después en laescalada de violencia durante la República. Durante estos días los episodios de violencia fueronmuy agudos tanto por parte de los revolucionarios como por parte de la represión del ejército. Elacontecimiento se saldó con unos 2000 muertos, 2000 heridos y unos 5000 detenidos.En Cataluña, la revuelta tuvo un carácter más político que social y contó con el respaldo delpresidente de la Generalitat, Lluis Compayns (sucesor del difunto F. Macià), que, también ante laentrada de la CEDA en el gobierno (partido claramente declarado antiautonomista) proclamó el 6de Octubre la República catalana, al mismo tiempo que una alianza de partidos y sindicatos deizquierda organizaba una huelga general. El gobierno de nuevo acude al ejército que, al mando80del general Batet, sofocó la insurrección y ocupó la Generalitat. Hubo más de 3500 detenidos,entre ellos, todos los miembros del gobierno autonómico catalán y el Estatuto de Autonomíaquedó suspendido.Como consecuencia de los actos revolucionarios de Octubre de 1834, la CEDA aumentó suinfluencia en el gobierno (Gil Robles fue nombrado ministro de la Guerra) y se mostró partidaria deaplicar las condenas con rigor yprocedera una orientación más dura de la política del gobierno.La CEDA, incluso, presentó un proyecto de reforma constitucional con una revisión restrictiva delas autonomías, abolición del divorcio, y con la negación de la posibilidad de expropiación detierras.Pero este avance de la orientación derechista se vio abruptamente frenado por la fuerte crisis degobierno que estalla en otoño de 1935. El Partido Radical se vio afectado por una serie deescándalos de corrupción, como el caso del estraperlo y acusaciones de malversación defondos. Estos escándalos agravaron las discrepancias en el interior del gobierno entre radicales ycedistas. Los radicales estaban completamente deslegitimados para gobernar y la CEDA ve laoportunidad para que Gil Robles sea nombrado presidente del gobierno. Sin embargo,Alcalá-Zamora se niega y decide, a finales de Diciembre, convocar nuevas elecciones parafebrero de 1936.La dura represión contra las izquierdasdurante el bienio radical–
Cedista, especialmente a raíz deL,a revolución de Octubre de 1934, va provocar, al contrario de lo que se pretendía, la uníón detodas las izquierdas frente a las fuerzas conservadoras. Para presentarse a las elecciones seagrupan en el Frente Popular republicanos, socialistas y comunistas con un programa comúnque defendía la concesión de una amnistía para los encarcelados por la revolución de 1934 y laaplicación de la legislación reformista del primer bienio. La CNT no participa en el pacto, peroesta vez no pide la abstención, lo que de hecho significaba el apoyo al Frente Popular. Por sulado, la derecha aunque proyectó coaliciones (Bloque Nacional) no logró confeccionar unacandidatura única para todo el país ni redactar un programa electoral consensuado. La campañaresultó durísima y fue relfejo de la división en la que se encontraba sumido el país.El Frente Popular obtuvo una ajustadísima victoria (48% de los votos, frente al 46,5% de laderecha, mientras que el centro solo obtuvo el 5,4%) y, de acuerdo con lo firmado en suprograma, el nuevo gobierno quedó formado exclusivamente por republicanos, mientas quesocialistas y el resto de partidos de la coalición se comprometieron a prestarle su apoyoparlamentario. Sin embargo, pronto se dará un paso más en la radicalización, pues Alcalá-Zamoraserá depuesto por el Congreso como Presidente de la República. Manuel Azaña será elegidoentonces nuevo Presidente, mientras elgobierno pasará a estar presidido por Casares Quiroga.El nuevo gobierno puso rápidamente en marcha el programa pactado y se decretó una amnistíapor la que fueron excarcelados unos 30.000 presos. Asimismo, se obligó a las empresas areadmitir a los obreros despedidos a raíz de las huelgas del 34. Se restablecíó el Estatuto deAutonomía de Cataluña y el gobierno de la Generalitat volvíó de nuevo al poder. También sereanudó el proceso reformista interrumpido en 1933.Pero la victoria de la izquierda en las elecciones no redujo la inestabilidad social. La CNT prontose opuso a la moderación con la que el nuevo gobierno afrontaba las reformas y seguíadefendiendo la revoluciónsocial. Además, los socialistas del ala de Largo Caballero defendían lanecesidad de acciones radicales acercando sus posturas a las del PCE. En las ciudades seconvocaron huelgas para pedir la mejora de las condicionelaborales, mientras que en el campolos jornaleros se adelantaban a la legislación y ocupaban las tierras.La nueva situación fue recibida por las derechas con absoluto rechazo. Los grupos másradicales, tanto de izquierdascomo de derechas (Falange), organizaron patrullas armadas queactuaban en la calle con acciones violentas contra los oponentes. El clima de enfrentamiento ycrispación se generalizó por todo el país durante estos meses.
81Mientras tanto, los sectores más conservadores del ejército comenzaron a organizar unaconspiración militar dirigida por Emilio Mola, que tenía como objetivo retomar el orden público,frenar las reformas y establecer un gobierno centralista. Para frenar los rumores golpistas, elgobierno trasladó de destino a los generales más sospechosos de organizar complots: Franco fuedestinado a Canarias y Mola a Navarra.Mientras, la crispación y la agitación política y social en la calle iba en aumento. El 12 de Julio de1936, el teniente de la Guardia de Asalto y militante de Izquierda Republicana, Castillo, fueasesinado en Madrid. Como represalia, algunos de sus compañeros secuestraron y asesinarondos días después al dirigente monárquico José Calvo Sotelo. Este acontecimiento aceleró losplanes golpistas y la sublevación se inició en Marruecos el día 17 de Julio, con la que se iniciaría laguerra civil.
