El forcejeo con la iglesia católica

Fundamentos y bases sociales. Corta
 durante la Guerra Civil Española (1936–1939), pero sobre todo al finalizar la contienda, comenzaron a configurarse las bases ideológicas y sociales que definirán la dictadura franquista durante su dilatada duración (1939-1975). La llamada “coalición antirrepublicana” que apoyó al Golpe de Estado de Julio de 1936 estaba formada por la derecha radical y autoritaria, esto es, falangistas, carlistas, católicos autoritarios y monárquicos alfonsinos, junto con una gran parte del Ejército y con la Iglesia católica como institución, todos agrupados bajo el paraguas del catolicismo, del conservadurismo social, de la oposición a la democracia liberal y, en definitiva, de la oposición a los valores encarnados por la Segunda República. Su objetivo era la implantación de un Estado nacionalista, fuerte y centralizado, sustentado en los principios de unidad de España, autoridad y jerarquía. Todos ellos quedaron encuadrados durante la guerra en el partido único, FET y de las JONS, integrados en el proceso de fascistización en curso.
1945, las distintas sensibilidades de la coalición franquista recuperaron de alguna manera sus señas de identidad fuera del espacio del partido único, pasando a configurar las llamadas “familias políticas” del Régimen: militares, falangistas, monárquicos y católicos. Fue cuando Franco asentó su papel como “árbitro” sobre las distintas sensibilidades de la coalición de la derecha autoritaria, un arbitraje que buscaba mantener la división y tensión en el seno de la misma, lo que garantizaría su posición preeminente. El dictador utilizó las diferencias y escisiones existentes entre sus apoyos a fin de perpetuarse en el poder dando mayor protagonismo a unos u otros en función de las coyunturas y circunstancias nacionales e internacionales.
En el reparto de poder, las carteras ministeriales relativas al ejército y el orden público quedaban en manos de los militares; para los falangistas las relacionadas con el ámbito social y laboral, los católicos de la Asociación Católica Nacional de Propagandistas y del Opus Dei se hicieron con las carteras de educación, justicia y economía, los monárquicos tendrían un protagonismo menor. Socialmente, estos grupos representaban a la oligarquía terrateniente y financiera (que recuperó su hegemonía social y fue la gran beneficiaria de la política económica intervencionista del Régimen) y a las clases medias rurales católicas del norte y Castilla.


Crisis final del franquismo. Larga
En el tramo final de la dictadura, confluyeron el declive físico del dictador la inestabilidad política, las dificultades en las relaciones con el exterior y la crisis económica. La inestabilidad política El último periodo de la dictadura se caracterizó por las muestras de agotamiento del régimen franquista: al decaimiento físico del dictador se unían las tensiones y divisiones en el seno del propio régimen, el creciente distanciamiento de la Iglesia y el incremento de la capacidad de presión de la oposición. A todo ello se sumará la crisis económica mundial, que se dejó sentir fuertemente y con especial gravedad desde 1974, y el inicio de una ola democratizadora, con el triunfo de la Revolución de los Claveles en Portugal. Como respuesta, el régimen recrudecíó la represión. Ya durante la década de los sesenta se fueron configurando progresivamente dos.
 durante la década de los sesenta se fueron configurando progresivamente dos tendencias dentro del régimen. Los inmovilistas, que en su mayoría pertenecían a la generación que había participado en la guerra, eran partidarios de una continuidad política sin cambios, apoyados en la creencia de que las instituciones garantizarían la continuidad del régimen una vez muerto Franco. En este sector, con apoyo de los tecnócratas, se reunirían Carrero Blanco, la alta jerarquía militar y el propio dictador.  los reformistas, consideraban necesario realizar pequeñas reformas en las instituciones debían ser revitalizadas para ampliar el apoyo social a la dictadura. Los componentes de esta tendencia serían más jóvenes que los anteriores y procederían de distintas familias, y compartirían su disgusto por el excesivo economicismo de los tecnócratas. Aquí se encontrarían cargos como Manuel Fraga. A medida que se agote el régimen surgirá lo que se llamará la corriente aperturista que, aunque muy dividida, empezará a plantear la necesidad de buscar un camino hacia la democracia.
1973 Carrero Blanco fue elevado a la presidencia del Gobierno: por primera vez este cargo recaía en una persona distinta a Franco. A finales de año Carrero moría en un atentado perpetrado por ETA, siendo sustituido al frente del gobierno por Arias Navarro.


La crisis económica mundial, iniciada en 1973 con la subida de los precios del barril de petróleo, se dejó sentir fuertemente y con especial gravedad desde 1974, derivando en un incremento del paro, en un aumento de las movilizaciones y de la conflictividad social, en un auge de los nacionalismos y en una creciente actividad terrorista.
Aunque la oposición política y los movimientos sociales no pudieron derribar al régimen franquista, su creciente implantación avivó la división de la clase política del mismo, restando posibilidades a los proyectos de reforma que no tuvieran como horizonte la restauración de la democracia. Así, en 1974 se constituyó en París la Junta Democrática, encabezada por el PCE, que formuló la estrategia de la ruptura democrática para poner fin a la dictadura. En 1975 se formó la Plataforma Democrática, liderada por el PSOE.
En sus momentos de agonía, el régimen ordenó la ejecución de Salvador Puig Antich y los fusilamientos de Septiembre de 1975 de tres miembros del FRAP y dos de ETA. Las últimas condenas a muerte del franquismo provocarán la protesta internacional y lo sumirán en el aislamiento. La muerte del dictador se produjo en otoño de 1975, en un contexto determinado por una coalición franquista fracturada, un régimen agotado y la imposibilidad de mantener el franquismo sin Franco en una España muy diferente a la de 1939.
 Las dificultades exteriores En su último tramo, la dictadura se encontró con obstáculos en sus relaciones con el exterior, lo que llevó de nuevo al franquismo a una situación de cuasi aislamiento. El recrudecimiento de la represión en el interior llevó a una posición de claro rechazo por parte de la Europa occidental, al tiempo que incluso el Vaticano dejaba de mostrarse como un aliado de la dictadura. En el otoño de 1975, EEUU era el único aliado del régimen. Finalmente, la dictadura debíó hacer frente al problema del Sáhara y su independencia, que resolverá abandonando el territorio (que será ocupado finalmente por Marruecos).


Parte 1: Tipo. Se trata de la fotografía de una fuente primaria, en este caso una cartilla de racionamiento, un documento de carácter económico vigente entre 1939 y 1953. Autoría / destinatario. Al finalizar la Guerra Civil, una Orden del Ministerio de Industria y Comercio de 14 de Mayo de 1939 establecíó un sistema de racionamiento de artículos esenciales para asegurar el abastecimiento a toda la población española, siendo por lo tanto su ámbito geográfico el Estado español. Lugar / época. La cartilla de racionamiento para alimentos de primera necesidad estuvo vigente desde 1939 hasta 1952 el considerado, a nivel económico, periodo autárquico de la dictadura franquista. La cartilla de la fotografía tuvo vigencia durante el primer semestre de 1945, y es de tercera categoría. Estas cartillas fijaban la cantidad diaria o semanal que correspondía a cada persona (se recibía una cantidad por ticket), y aunque al principio fueron familiares, según los miembros de la familia (en base a un censo de racionamiento), terminaron siendo individuales debido al fraude. 
Parte 2: Desde 1939, a nivel económico, la España franquista tuvo que afrontar las consecuencias humanas y materiales de la guerra y el aislamiento internacional. El intervencionismo y control estatal caracterizaron las actividades económicas, especialmente el comercio exterior. Para fomentar la industria se creó el Instituto Nacional de Industria, se nacionalizaron empresas de ferrocarriles, de aerolíneas y de teléfonos. Se instalaron las primeras empresas de automoción (SEAT). Para solucionar problemas de suministro de electricidad y almacenaje de agua se llevó a cabo la construcción de embalses. La producción agrícola disminuyó por el atraso técnico, conduciendo al hambre (la hambruna de 1939-1941)   al racionamiento (la cartilla de racionamiento para alimentos de primera necesidad estuvo vigente hasta 1952). Pero la autarquía proporciónó importantes beneficios a los grandes empresarios, creándose nuevas fortunas surgidas del mercado negro o las concesiones oficiales. Pero en 1959 el Estado se encontraba al borde de la suspensión de pagos (quiebra técnica). Se adoptó una planificación estatal indicativa: las empresas privadas eran libres para aceptar las condiciones del plan, recibiendo ventajas fiscales, financieras y laborales, mientras que para las públicas fue obligatorio. El primer plan se desarrolló entre 1962 y 1968, el segundo entre 1969 y 1972, y el tercero desde 1972 hasta 1975.


Maquis:Partidas de guerrilleros de izquierdas, opuestas al régimen franquista, que actuaron en zonas rurales y montañosas ya durante la Guerra Civil: conforme avanzaba la ofensiva rebelde, se creaban bolsas de republicanos que huían al monte. La actividad armada más intensa tuvo lugar entre 1945-1947.
Sección Femenina:La Sección Femenina fue creada en 1934 por Pilar Primo de Rivera, para el encuadramiento de las mujeres dentro del partido Falange Española.
Leyes fundamentales:Con el término Leyes Fundamentales del Régimen nos referimos a la serie de leyes promulgadas hasta 1966 que significaron la institucionalización del estado franquista. Estas leyes fueron el Fuero del Trabajo (1938), la Ley Constitutiva de las Cortes (1942), el Fuero de los Españoles (1945), la Ley del Referéndum Nacional (1945), la Ley de Sucesión (1947), la Ley de Principios del Movimiento Nacional (1958), y la Ley Orgánica del Estado (1966).
ETA:Euskadi Ta Askatasuna (Euskadi y libertad) fue una organización terrorista nacida en 1959, surgida del nacionalismo vasco radical, y que llegaría a causar centenares de muertos y miles de heridos con sus acciones. Sus objetivos iniciales eran la independencia del País Vasco y el establecimiento de un régimen socialista. Su atentado más destacado durante el franquismo fue el que dio muerte al presidente del gobierno Luis Carrero Blanco. El terrorismo etarra se mantuvo durante la etapa democrática, hasta abandonar su actividad armada en 2011. ETA anunció su disolución en 2018.

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