1. Los grupos ideológicos y los apoyos sociales del franquismo en su etapa inicial
La dictadura franquista nació tras la Guerra Civil asentándose sobre una sólida base ideológica y social. Franco construyó su régimen apoyándose en las llamadas «familias del régimen»: el Ejército, la Iglesia, la Falange (FET de las JONS) —con organizaciones como el Frente de Juventudes y la Sección Femenina— y los monárquicos. Aunque existían diferencias entre estos sectores, todos coincidían en la defensa del nuevo Estado autoritario.
En el plano ideológico, el franquismo se definió por:
- Anticomunismo: Identificaba como enemigos de España a todos los «rojos», convirtiendo esta idea en eje central de su propaganda, especialmente desde los años cincuenta, cuando la Guerra Fría permitió presentar a España como bastión frente al comunismo.
- Nacionalcatolicismo: Identificación entre Estado e Iglesia, otorgando a esta última un control absoluto sobre la educación, la moral, la censura y la vida cotidiana.
- Antidemocracia: Rechazo al parlamentarismo liberal, sustituyéndolo por la llamada democracia orgánica, basada en tres pilares: la familia, el municipio y el sindicato.
- Tradicionalismo: Heredero del carlismo, defendía la unidad sagrada de España, evocaba la grandeza imperial y condenaba cualquier autonomía regional como «antiespañola».
Socialmente, el franquismo fue respaldado por los grupos vencedores de la guerra: terratenientes, empresarios industriales, financieros, pequeña burguesía provinciana y gran parte del campesinado católico del centro y norte peninsular. La dictadura devolvió a la oligarquía su hegemonía económica, mientras la represión, la miseria y el miedo paralizaron cualquier intento de oposición.
6. Las transformaciones de la sociedad española durante el franquismo
La modernización económica provocó profundas transformaciones sociales:
- Éxodo rural: La emigración interior llenó de población ciudades como Madrid, Barcelona, Bilbao, Gijón o Valencia, generando barrios dormitorio, especulación urbanística y chabolismo.
- Emigración exterior: Un millón y medio de españoles emigró a Francia, Alemania, Suiza, Bélgica u Holanda.
- Cambio de mentalidad: Durante los años sesenta, España entró en la sociedad de consumo con la llegada de la televisión, los electrodomésticos, el Seat 600, la extensión del agua corriente, la electricidad y la incorporación creciente de la mujer al trabajo.
Pese a ello, persistían carencias en infraestructuras, viviendas asequibles, hospitales y escuelas. La estructura social tradicional (Ejército, Iglesia y oligarquía) conservó su poder, mientras el bienestar y la propaganda fomentaban en parte de la población una actitud de conformismo y apoliticismo.
7. Los grupos de oposición política al régimen franquista y su evolución
La brutal represión inicial debilitó la oposición, aunque destacaron los comunistas clandestinos y la guerrilla del maquis. En los años sesenta, la conflictividad obrera resurgió con la creación de las Comisiones Obreras (lideradas por Marcelino Camacho) y la USO.
Otros focos de resistencia fueron:
- Movimiento estudiantil: Protestas universitarias frente al oficialista SEU.
- Renovación política: El PSOE se renovó en el Congreso de Suresnes (1974) y el PCE se consolidó como fuerza opositora.
- Nacionalismos: Crecimiento en Cataluña y País Vasco; en 1959 nació ETA.
- Iglesia crítica: El Concilio Vaticano II favoreció una postura más distanciada del régimen, con figuras como el Cardenal Tarancón.
8. Las causas de la crisis final del franquismo desde 1973
En la fase final, el régimen se dividió entre los aperturistas (reformas limitadas) y el búnker (inmovilismo absoluto). La muerte de Carrero Blanco en 1973 supuso un golpe decisivo. El intento de apertura de Arias Navarro fracasó por la presión del búnker.
La oposición se fortaleció mediante la Junta Democrática (PCE) y la Plataforma de Convergencia Democrática (PSOE). El régimen respondió con una represión feroz (Proceso 1001, ejecución de Salvador Puig Antich, Proceso de Burgos y fusilamientos del FRAP). Factores externos como la crisis del petróleo de 1973, la Revolución de los Claveles en Portugal y la Marcha Verde de Marruecos aceleraron el declive. Finalmente, tras la muerte de Franco el 20 de noviembre de 1975, concluyeron casi cuarenta años de dictadura.
