La Guerra de la Independencia: antecedentes y causas. Bandos en conflicto y fases de la guerra
Godoy, el favorito de la reina, era controlado por Napoleón, quien conseguía lo que quería de él como, por ejemplo, la participación en la batalla de Trafalgar en 1805, que da lugar a la pérdida de casi toda la armada española a manos de los ingleses. Napoleón, que odiaba a los Borbones, viendo la incapacidad naval de España, la posibilidad de controlar el Imperio Americano y la poca preparación del ejército de tierra español, planeó la conquista de la península.
Tras la firma del Tratado de Fontainebleau en 1807, España (Godoy principalmente) permite el paso de las tropas francesas por la península con el objetivo de que estas conquistasen Portugal (donde se encontraba el ejército español preparado para ayudar a los franceses); sin embargo, los soldados franceses se iban quedando en las ciudades españolas generando gran incertidumbre. Godoy, quien se esperaba lo peor, recomienda a los reyes huir a México.
El 17 de marzo de 1808, el pueblo español, harto de la presencia (y de la actitud) de los franceses y ante el rumor de que los reyes iban a huir, asalta el palacio de Godoy (Motín de Aranjuez), pues pensaban que había vendido España a los franceses. Este asalto está dirigido en la sombra por el príncipe Fernando, enemigo de Godoy y conspirador contra su padre, a quien presiona para que le ceda la Corona para convertirse así en el rey. Lo consigue y destituye a Godoy.
Tras la pérdida del trono, Carlos IV escribe a Napoleón para que intervenga en la mediación, quien los cita en Burgos, luego en San Sebastián y finalmente en Bayona (Francia), en donde son apresados y forzados a firmar las Abdicaciones de Bayona (6 de mayo de 1808), en donde Fernando VII cede la Corona a su padre y este se la cede a Napoleón, quien finalmente se la cede a su hermano, José Bonaparte, que tuvo un poder muy limitado. José I implantó el Estatuto de Bayona, una carta otorgada en donde se aplicaban las ideas ilustradas de los hermanos Bonaparte como, por ejemplo, la sustitución de la Inquisición por la policía o la libertad de imprenta.
El 2 de mayo de 1808 se desarrolla en Madrid un enfrentamiento entre los soldados franceses liderados por Murat y las clases populares españolas, que desobedecían las órdenes del Gobierno. La revuelta fue aplastada por los franceses y Murat ordenó el fusilamiento de 200 españoles esa noche. Esta idea revolucionaria fue expandiéndose por España iniciándose así la Guerra de Independencia, una guerra de liberación ante los invasores y, además, una guerra civil, en donde luchaban tres bandos:
- Absolutistas: eran la nobleza rural, los campesinos y las clases populares, todos ellos azuzados por el clero. Defendían el Antiguo Régimen y organizaron guerrillas (ataques fugaces en el medio rural a pequeños destacamentos franceses que asesinaban o secuestraban y que significaron 180.000 de los 300.000 soldados franceses que murieron en la Guerra de la Independencia).
- Liberales: eran la alta y media burguesía y las profesiones liberales (los antiguos ilustrados radicalizados) y aspiraban a realizar una revolución liberal. Se encontraban principalmente en Cádiz (centro del comercio con América).
- Afrancesados: era la nobleza urbana y apoyaban a José I.
Tras el levantamiento del 2 de mayo y las abdicaciones de Bayona se crean Juntas Provinciales (coordinadas por la Junta Suprema Central) para reclutar tropas y coordinar las guerras de cada territorio. La Guerra de Independencia podemos dividirla en tres etapas:
- Primera etapa (mayo-noviembre de 1808): las tropas francesas son derrotadas en la Batalla de Bailén, provocando la huida de José I a Vitoria y la preocupación de Napoleón, pues era su primera derrota en Europa.
- Segunda etapa (diciembre 1808-abril 1812): Napoleón entra en la península con 250.000 soldados venciendo a los españoles en la Batalla de Ocaña (1809). Los ingleses liberan Portugal y protegen Cádiz (de las pocas ciudades que no eran de dominio francés). MIGUEL DÍAZ BENITO 2º BACH A 12
- Tercera etapa (mayo 1812-diciembre 1813): los fracasos de Napoleón en Rusia llevan al traslado de tropas a aquella guerra, lo que sumado a la ayuda inglesa y portuguesa conduce a la victoria decisiva en Arapiles (1812), haciendo retroceder las tropas francesas hasta la derrota definitiva en las batallas de Vitoria y San Marcial en 1813, cuando Napoleón firma el Tratado de Valençay, en donde devuelve la Corona a Fernando VII.
La Guerra de Independencia tuvo importantes consecuencias como medio millón de muertos, el nacimiento de “las dos Españas”, la pérdida de importancia en Europa (reflejado en el Congreso de Viena), el hundimiento de la agricultura, el comercio y la industria, el comienzo de las guerras de emancipación en América y la ruina de la hacienda. En resumen, la principal consecuencia fue el retraso general de España respecto al resto de países.
Las Cortes de Cádiz. La Constitución de 1812
El rechazo de las abdicaciones de Bayona crea un vacío de poder, por lo que las oligarquías antifrancesas se amparan en el derecho medieval castellano (en ausencia del rey, la soberanía es de las ciudades) para crear Juntas Provinciales con el fin de organizar la guerra contra los franceses y buscar una alianza con Inglaterra. Cada junta envía representantes a Aranjuez, donde se crea la Junta Suprema Central. Tras la entrada de Napoleón, la Junta huye a Sevilla donde, con el fin de suplir su dudosa legitimidad, crea una Regencia y convoca unas Cortes en donde se invita a diputados americanos con el fin de recomponer el Imperio. Tras formarse la Regencia se disuelve la Junta.
Cuando Sevilla iba a ser conquistada por los franceses, la Regencia huye a Cádiz, una ciudad cosmopolita y comercial llena de burgueses españoles de América y de la península y, además, respaldada por el apoyo inglés. Se llamó a representantes de todos los territorios del Imperio, pero debido a las guerras en la península con los franceses y a las primeras revoluciones en América, muchos representantes de esos territorios no pudieron ir a Cádiz, por lo que esas ausencias fueron suplidas por personas de esos territorios que habitaban en Cádiz. Por ello, las Cortes no representaban la realidad española, ya que la mayoría de las personas que las componían eran burgueses (y por tanto liberales y revolucionarios). El voto pasó de ser por estamento a ser por persona.
El 24 de septiembre de 1810 tuvo lugar la inauguración de las Cortes, dando lugar a una revolución política que significaba el fin del Antiguo Régimen. Las Cortes estaban formadas por 240 diputados de todos los territorios del Imperio, aunque no proporcionalmente, pues la España peninsular tenía 12 millones de habitantes y 210 diputados, mientras que la España americana tenía 14 millones de habitantes y tan solo 29 diputados (el otro diputado era de Filipinas). Las Cortes estaban formadas por el tercer estado (136 diputados), el clero (90 diputados) y nobles (14 diputados). También podemos clasificar a los diputados según su ideología:
- Absolutistas: nobles y clero que apoyaban el Antiguo Régimen.
- Jovellanistas: liberales no revolucionarios con ideas similares a los afrancesados pero que rechazaban la sumisión a Francia.
- Liberales: gente culta que aspiraba a realizar en España una revolución liberal contra el Antiguo Régimen.
El 19 de marzo de 1812 se aprueba la Constitución de Cádiz (conocida como “La Pepa”) en la que se incluía también a americanos y filipinos, ya que “constituyen la nación española todos los españoles de ambos hemisferios”. Su importancia fue mucha, ya que sirvió de ejemplo a posteriores constituciones como en las repúblicas americanas o para la del Reino de Nápoles. En España significó la primera liquidación (temporal) del Antiguo Régimen, sustituyéndolo por una monarquía constitucional. La Constitución de Cádiz se caracteriza por:
- Soberanía nacional (poder del rey limitado).
- Igualdad ante la ley de todos los españoles.
- Separación de poderes: ejecutivo (del rey bajo supervisión de las Cortes), legislativo (rey y Cortes) y judicial (jueces).
- Estado confesional católico y abolición de la Inquisición.
- Centralismo administrativo.
- Sufragio universal masculino.
Las Cortes reconocieron a Fernando VII como nuevo rey de España y monarca constitucional, pero en 1814 el rey deroga la Constitución y restaura el Antiguo Régimen.
El reinado de Fernando VII: liberalismo frente a absolutismo. El proceso de independencia de las colonias americanas
Fernando VII inicia su reinado tras el Motín de Aranjuez (1808); sin embargo, pocos meses después se llevan a cabo las abdicaciones de Bayona, por lo que hasta 1813, con el Tratado de Valençay, Fernando no vuelve a reinar. Cuando Fernando VII vuelve se encuentra una España devastada cuya sociedad está dividida.
El Sexenio Absolutista (1814-1820)
En 1814, un grupo de diputados que participaron en las Cortes de Cádiz piden al rey que derogue la Constitución de 1812 y restaure el Antiguo Régimen (Manifiesto de los Persas). El rey acepta, siendo así aplaudido por el pueblo (ya que la mayoría de la sociedad prefería el absolutismo), iniciando así el Sexenio Absolutista. En este periodo, los afrancesados y liberales son perseguidos, por lo que muchos de ellos se exiliaron (siendo el primer exilio de la historia contemporánea de España), perdiendo así a la élite cultural e intelectual del país, mientras otros se quedaron para conspirar y llevar a cabo levantamientos contra el rey.
Fernando VII se enfrentó a problemas como la ruina económica y las revoluciones liberales en la península, a las que se unieron, a partir de 1810, las revoluciones en América. Fernando VII había enviado 15.000 soldados para sofocarlas, pero como no fueron suficientes, había comprado barcos a Alejandro I de Rusia con la idea de enviar 20.000 soldados más; sin embargo, estos barcos estaban en muy mal estado. Además, los soldados cada vez simpatizaban más con el liberalismo (pues les permitía acceder a los altos cargos militares, que antes solo podían ser ocupados por nobles). Aprovechando la situación, los rebeldes argentinos financiaron el pronunciamiento, liderado por Riego, en Cabezas de San Juan, donde los soldados liberales impiden zarpar a América y se proclama la Constitución de Cádiz, obligando a Fernando VII a jurarla.
El Trienio Liberal (1820-1823)
Con el juramento del rey da comienzo el Trienio Liberal, en donde se llevaron a cabo ciertas medidas:
- Supresión del Antiguo Régimen.
- Libertad de imprenta y opinión, dando lugar a los primeros periódicos.
- Reforma judicial implantando juicios por jurados populares.
- Expropiación de tierras de más de 1.000 monasterios y la expulsión de los Jesuitas.
- Creación de la Milicia Nacional formada por liberales que defendían el nuevo régimen.
- Negociaciones con los rebeldes americanos.
Los liberales tuvieron que afrontar numerosos problemas que les sobrepasaron, como la oposición del clero y del campesinado (que organizaron guerrillas absolutistas), la división entre doceañistas (moderados) y veinteañistas (progresistas como Riego), la crisis económica por el sistema librecambista y el fracaso en las negociaciones con América.
La Década Ominosa (1823-1833)
Fernando VII escribe a la Santa Alianza para que le repongan como rey absoluto. En 1823 cruza los Pirineos un ejército francés, los Cien Mil Hijos de San Luis dirigidos por el Duque de Angulema. El gobierno liberal huye a Cádiz con el rey como rehén, pero son derrotados. Fernando VII vuelve al poder, comenzando la Década Ominosa, en la que restaura el Antiguo Régimen y castiga brutalmente a los liberales (fusilando a 130 militares y encarcelando a 60.000 personas). MIGUEL DÍAZ BENITO 2º BACH A 15
Debido a la desastrosa situación de la hacienda, el rey decide hacer reformas llamando a reformistas como Cea Bermúdez o Ballesteros, algo que no gustó a la nobleza ni a la Iglesia rural, viéndolo como una traición. Los absolutistas se dividieron entre reformistas (apoyo al rey) y tradicionalistas (apoyo a su hermano Carlos, ultraconservador). Como el rey no tenía hijos varones, en 1830 nace su hija Isabel y Fernando VII firma la Pragmática Sanción para anular la Ley Sálica. Esto provocó que, a la muerte del rey en 1833, Carlos regresara de su destierro en Portugal para reclamar el trono.
La Independencia de las Colonias Americanas
El proceso se debió a causas como la aspiración de la burguesía criolla al libre comercio, la expansión de las ideas ilustradas y la debilidad de España tras Trafalgar. Tras la caída de Sevilla ante los franceses, los criollos de Caracas y Buenos Aires comenzaron las revueltas independentistas expulsando a las Juntas y virreyes.
- 1815-1819: Fernando VII envía a Morillo, quien vence a Bolívar y retoma Nueva Granada. Se crea la República Argentina (Congreso de Tucumán, 1816).
- 1819-1825: Bolívar recupera Nueva Granada y crea la Gran Colombia. San Martín toma Perú. Los criollos de Nueva España se independizan y los últimos realistas son derrotados en Ayacucho por Sucre en 1824, ratificando la independencia de las colonias a excepción de Cuba, Puerto Rico y Filipinas.
