Los conflictos de comienzo de reinado llevaron a un proceso de reorganización de la monarquía de Carlos V, basado en la rendición del pacto Rey-Reino. El resultado fue la consolidación de la dinastía de los Habsburgo en Castilla y la solidificación de los intereses castellanos en la monarquía, mediante un triple proceso:
- 1526: Matrimonio imperial con Isabel de Portugal.
- 1527: Nacimiento del príncipe Felipe.
- 1529: Primera gobernación de la emperatriz, quien queda al frente tras la salida del rey de Castilla.
El núcleo flamenco desapareció, no porque el castellano lograra vencerles, sino por una integración efectiva. En las Cortes de la Paz, el punto de mayor importancia fue atender las reivindicaciones de los comuneros, aceptando todas las cuestiones que no alteraran la arquitectura monárquica, incluyendo la reforma de la justicia.
El elemento clave en 1525 fue el consenso generalizado, especialmente entre los grandes, de que la forma de evitar nuevas Comunidades pasaba por la hispanización de Carlos V. La figura clave fue Isabel de Portugal, con quien se casó en marzo de 1526. El monarca se comprometió a que la familia real residiera en Castilla, estableciendo la corte con la emperatriz a la cabeza.
Reordenación administrativa y el sistema polisinodial
En paralelo a la puesta en marcha del sistema delegado del poder real, se realizó una fuerte reordenación administrativa:
- Protagonistas: El cardenal Tavera (presidente del Consejo de Castilla) y Francisco de los Cobos (secretario real).
- El ‘asalto’ de las élites: A finales de los años 20, las élites castellanas ocuparon las estructuras del imperio, cumpliendo reivindicaciones de décadas.
- Coronación en Bolonia (1530): Cénit del proceso. Carlos V, obsesionado con la legitimidad papal, fue coronado por Clemente VII el 24 de febrero. A diferencia de 1519, la comitiva estaba compuesta por una élite nobiliaria española sin parangón en Europa.
El Sistema Polisinodial
El Sistema Polisinodial fue el modelo de gobierno de la monarquía hispánica durante toda la Casa de Austria hasta la llegada de los Borbones. Se define como una monarquía dinástico-patrimonial, donde el Estado se gestiona como una propiedad privada, derivando en una monarquía autoritaria (no absolutista) con poderes concertados.
El concepto fundamental es la delegación: el poder emana del rey, pero este se vale de los consejos para asesorarse. Los consejos son, ante todo, instituciones judiciales, pues en la Edad Moderna gobernar significaba, esencialmente, proveer de justicia a los súbditos.
Estructura de los Consejos
En los consejos existían tres tipos de cargos:
- Consejeros: Miembros natos, presididos generalmente por un eclesiástico o un noble de alta alcurnia.
- Nombramiento real: No tenían legislatura fija; eran cargos revocables a voluntad del monarca.
- Letrados: Asesores técnicos que apoyaban la labor de los consejeros en las materias de gobierno.
