Contexto Histórico: El Fin del Imperio Ultramarino
En 1898, España se quedó sin su imperio ultramarino. La incapacidad para defender sus territorios, derivada de la falta de poder económico suficiente, una marina de guerra inadecuada y la ausencia de una política de alianzas que frenara los deseos imperialistas de Estados Unidos, impidió su conservación.
1. Antecedentes y Causas del Conflicto
En 1868 estalló un movimiento de independencia en Puerto Rico (donde fue sofocado rápidamente) y en Cuba, donde se consolidó bajo la dirección de los criollos. Inicialmente, estos solo demandaban libertad de comercio y participación política en su propio gobierno.
Estructura Social y Tensiones en la Isla
Si nos remontamos a los inicios del conflicto cubano, encontramos causas sociales profundas. En una sociedad fuertemente racista, las clases sociales se estructuraban de la siguiente manera:
- Población negra: En la base, explotados en las plantaciones, traídos al Caribe desde África por el comercio de esclavos.
- Mestizos: Hijos de españoles e indígenas, que seguían constituyendo una clase inferior.
- Criollos: Hijos de españoles nacidos en América. Aunque eran el principal grupo en la economía insular, no podían acceder a cargos importantes de la administración.
- Peninsulares: Monopolizaban todos los cargos públicos por su origen.
Los criollos denunciaban estas injusticias, agravadas por el monopolio comercial impuesto desde la Península Ibérica.
Del Grito de Yara a la Paz de Zanjón
Esta situación desembocó en el “Grito de Yara” (¡Independencia y Cuba libre!) liderado por Céspedes, dando comienzo a la revolución. Se formó una Junta Revolucionaria que organizó guerrillas por toda la isla. En 1869 se proclamó una Constitución y Céspedes tomó el poder.
Desde España, en pleno régimen de la Restauración, se enviaron tropas al mando de Martínez Campos. Tras negociaciones, se logró la Paz de Zanjón (1878), donde España concedió un régimen de autonomía y una amplia amnistía. Esta paz representaba para los cubanos la esperanza de obtener los mismos derechos de representación política que los peninsulares, libertad de comercio y la abolición de la esclavitud.
Surgimiento de los Partidos Políticos
Tras la paz, se crearon grandes formaciones políticas siguiendo el modelo bipartidista español:
- Partido Autonomista: Integrado mayoritariamente por cubanos. Pedía reformas políticas y económicas sin llegar a la independencia. Sus aspiraciones se frustraron por la escasa reacción de España (el proyecto de autonomía de Maura fue rechazado por llegar tarde).
- La Unión Constitucional: Partido españolista con fuerte militancia de peninsulares (negociantes y latifundistas) que se oponían a cualquier concesión.
- Partido Revolucionario Cubano: Liderado por José Martí. Ante la ineficacia de las reformas, este partido abogó por la independencia total y consiguió el apoyo exterior, especialmente de EE. UU.
2. La Gran Insurrección: 1895-1898
2.1. La Guerra Chiquita
La Guerra Chiquita comenzó en 1879 como un movimiento revolucionario que fue fácilmente aplastado. Los mambises carecían de apoyos suficientes y armamento frente a la superioridad del ejército español.
2.2. El Grito de Baire y el Contexto Internacional
En 1895, con el Grito de Baire, se inició un levantamiento generalizado. En este conflicto intervinieron España, Cuba, Puerto Rico y, posteriormente, los Estados Unidos en 1898.
La Postura de Estados Unidos
Bajo la presidencia de McKinley, EE. UU. buscaba expandir su economía y mercados. Su imperialismo se sustentaba en:
- La Doctrina Monroe (“América para los americanos”).
- La teoría del Destino Manifiesto (misión de la raza anglosajona).
- El desarrollo de un inmenso poder naval.
A esto se sumaron factores económicos, como el arancel de 1891 que perjudicaba los productos americanos en Cuba. McKinley amenazó con cerrar el mercado estadounidense al azúcar y tabaco cubanos si España no modificaba su política arancelaria.
Situación en las Colonias y la Metrópoli
- Cuba y Puerto Rico: Su economía dependía de la exportación de azúcar y tabaco, pero estaban obligadas a comprar productos españoles. El incumplimiento de las promesas de Zanjón fue clave para el conflicto.
- España: Existía el temor de que, si no se iba a la guerra, el sistema canovista y la monarquía sufrirían un desprestigio total frente al ejército, a pesar de saber que la derrota ante EE. UU. era probable.
2.3. Desarrollo del Conflicto (1895-1898)
Guerra en Cuba
Tras el Grito de Baire, José Martí murió convirtiéndose en mártir, y Máximo Gómez junto a Antonio Maceo tomaron el relevo militar. España envió primero a Martínez Campos, quien dimitió al fracasar su estrategia de conciliación. Le sustituyó el general Weyler, quien aplicó una dura represión mediante la concentración de pacíficos y el sistema de trochas (líneas fortificadas).
El ejército español sufrió enormemente debido a la guerra de guerrillas en la manigua (selva), la falta de medios, el mal aprovisionamiento y las enfermedades tropicales, que causaron más bajas que los combates.
En 1897, tras el asesinato de Cánovas, el nuevo gobierno de Sagasta sustituyó a Weyler por el general Blanco, quien decretó la autonomía de Cuba y el sufragio universal. Sin embargo, las reformas llegaron demasiado tarde.
Guerra en Filipinas
En 1896 estalló la insurrección en Filipinas, impulsada por la Liga Filipina de José Rizal y la organización clandestina Katipunan. Pedían la expulsión de las órdenes religiosas y la confiscación de latifundios. Tras la ejecución de Rizal, el general Fernando Primo de Rivera logró una pacificación momentánea mediante la negociación.
3. Intervención de los EE. UU. y Fin de los Conflictos
La prensa estadounidense movilizó a la opinión pública contra el colonialismo español. El pretexto definitivo fue la voladura del acorazado Maine en 1898 en el puerto de La Habana. EE. UU. envió un ultimátum que España rechazó, declarando la guerra el 24 de abril.
La escuadra española, al mando del almirante Cervera, fue aniquilada en la Batalla de Santiago (Cuba), y lo mismo ocurrió en la Batalla de Cavite (Filipinas). Estas derrotas forzaron la rendición.
La Paz de París
En el Tratado de París, España renunció a Cuba y cedió Filipinas, Puerto Rico y Guam a los EE. UU. Posteriormente, mediante tratados con Alemania, se vendieron las islas Marianas, Carolinas y Palaos, liquidando definitivamente el imperio.
4. Las Consecuencias del Desastre
Para Cuba y Estados Unidos
Cuba pasó de la soberanía española al control estadounidense como protectorado (1899-1902). La Enmienda Platt (1901) permitió a EE. UU. intervenir militarmente en la isla y establecer bases como Guantánamo. Para Estados Unidos, 1898 marcó el inicio de su etapa como potencia imperialista mundial.
Para España: Crisis y Regeneracionismo
- Económicamente: A pesar de las pérdidas, España tuvo que integrarse en la economía global. A largo plazo, el retorno de capitales coloniales ayudó a la banca nacional.
- Políticamente: El 98 demostró el fracaso del sistema de la Restauración. Aunque el sistema institucional sobrevivió hasta 1923, España quedó relegada a potencia secundaria.
- Socialmente: Creció el nacionalismo periférico, el movimiento obrero y el anticlericalismo. El ejército, culpado del fracaso, comenzó a intervenir más en política, lo que culminaría en el golpe de Primo de Rivera.
- Culturalmente: Surgió la Generación del 98, un grupo de intelectuales que reflexionó sobre la decadencia de España.
El Regeneracionismo
Liderado por figuras como Joaquín Costa, el Regeneracionismo defendía la necesidad de modernizar el país bajo el lema «despensa y escuela». Se buscaba enterrar las glorias pasadas para centrarse en la reforma educativa y agraria. Instituciones como la Institución Libre de Enseñanza (ILE), influida por el krausismo y liderada por Giner de los Ríos, fueron fundamentales en este intento de modernización científica y cultural frente al inmovilismo tradicional.
