Carlos IV y la Guerra contra Francia
Carlos IV sucedió a su padre en pleno contexto de la Revolución Francesa. Durante su reinado se frenaron las reformas ilustradas y aumentó la censura, apoyando al bando monárquico en contra de Francia. Su ineficaz gobierno hizo que tuviera que dejar el poder en manos de su ministro Manuel Godoy y surgieron varios problemas:
- Francia derrota a España firmando el Tratado de San Ildefonso: convirtiéndose en aliada de Francia y enemiga del Reino Unido.
- Los ingleses derrotaron a los franceses y españoles en la Batalla de Trafalgar.
- Napoleón quería llegar al Reino Unido a través de Portugal; aprovechó la debilidad del gobierno español para firmar el Tratado de Fontainebleau (1807), el cual permitía a las tropas francesas cruzar España para llegar a Portugal, pero el ejército francés fue ocupando ciudades de España. Esto provocó el descontento general que derivó en el Motín de Aranjuez, un levantamiento popular en contra de Godoy que consiguió la abdicación de Carlos IV en su hijo Fernando VII.
La Guerra de la Independencia y el Reinado de José Bonaparte
Esta situación fue aprovechada por Napoleón, que se reunió en Bayona con la familia real para obligar a Fernando VII a abdicar la corona en el hermano de Napoleón, José Bonaparte.
La Guerra de Independencia y la retención de la familia real en Bayona provocó malestar en los españoles, lo que derivó en el levantamiento del 2 de mayo, una acción de resistencia que comienza en Madrid y se extiende a otras ciudades. Al día siguiente tienen lugar los fusilamientos del 3 de mayo como represión de los franceses a los sublevados. Da comienzo la Guerra de la Independencia, quedando la población dividida en dos bandos:
- Afrancesados: seguidores españoles que reconocían a José Bonaparte como rey.
- Fernandinos: contrarios a Napoleón y fieles a Fernando VII.
La guerra enfrentó a tropas españolas y francesas, pero los españoles fueron ayudados por ciudadanos mediante guerrillas. Se distinguen tres fases:
- 1809: los franceses ocupan zonas de Madrid, se extienden pero son derrotados en Bailén.
El Reinado de Fernando VII y la Década Ominosa
Los absolutistas triunfan por la ayuda de la Santa Alianza, que envía a los Cien Mil Hijos de San Luis, reponiendo a Fernando VII otra vez en el trono.
Década Absolutista u Ominosa (1823-1833)
En esta etapa existe un fuerte malestar económico debido a la pérdida de las colonias americanas. Se persigue a los liberales y, a veces, se exilian. Además, nos encontramos con un problema debido a la existencia de la Ley Sálica, que impide reinar a las mujeres. Como Fernando VII no tuvo hijos varones, promulga la Pragmática Sanción para que su hija Isabel pudiese reinar. Parte de esta población rechaza esa idea y apoya a Carlos María Isidro (hermano del rey).
Al morir Fernando VII, su viuda María Cristina será la regente hasta que su hija pueda reinar. A la vez, Carlos María Isidro se autoproclama rey de España como Carlos V. Se desencadena la Primera Guerra Carlista con dos bandos:
- Liberales: apoyan a Isabel II.
- Carlistas: apoyan a Carlos y defienden el absolutismo.
La guerra termina con el Abrazo de Vergara en 1839, un acuerdo entre los dirigentes de ambos bandos.
La Independencia de las Colonias Americanas
Los factores principales fueron:
- Influencia del liberalismo.
- Apoyo del Reino Unido, que quería que las colonias se independizaran para comercializar libremente.
Da comienzo la independencia de las colonias, que se desarrolló en dos fases:
- 1808-1815: Tras el vacío de poder durante la Guerra de la Independencia, se crearon juntas en algunos territorios americanos que se declaraban independientes de España, creando algunas constituciones. Esto fue frenado al regresar Fernando VII al trono.
- 1816-1824: El general San Martín consigue la independencia de Argentina y Chile. Simón Bolívar crea la República de Gran Colombia con la idea de crear unos EE.UU. de Sudamérica, pero este proyecto terminó tras su muerte.
Poco a poco las colonias se fueron independizando y surgieron consecuencias: España perdió el imperio hispanoamericano excepto Cuba y Puerto Rico, sin que Fernando VII pudiese frenarlo a pesar de dedicar muchos recursos financieros, lo que provocó una crisis económica también.
Regencia de María Cristina y Espartero
Como Isabel II solo tenía tres años cuando la declararon reina, hubo un periodo de regencia con su madre María Cristina y con el general Espartero.
Con María Cristina, el gobierno quiso mantener el absolutismo, pero la Primera Guerra Carlista provocó que la regente buscara apoyo en los liberales para que Isabel II pudiese reinar. Estos se dividían en:
- Liberales moderados: querían que la soberanía y el poder legislativo fuesen compartidos entre las Cortes y la monarquía, derechos limitados, sufragio censitario y Estado católico sin libertad de culto.
- Liberales progresistas: querían soberanía nacional y poder legislativo para el Parlamento, derechos más amplios y libertad de culto.
La primera alianza de María Cristina con los moderados causó revueltas y tuvo que entregar el gobierno a los progresistas, que intentaron terminar con el Antiguo Régimen con medidas como la Desamortización de Mendizábal y la Constitución de 1837 (menos avanzada que la de 1812). Los enfrentamientos entre moderados y progresistas hicieron que la política fuera más inestable, así que María Cristina renunció a la regencia, que fue asumida por Espartero; pero su gobierno autoritario provocó revueltas como la del general Narváez, terminando con el periodo de regencia.
División de los Liberales (Continuación)
Estos se dividían en:
- Liberales moderados: querían que la soberanía y el poder legislativo fuesen compartidos entre las Cortes y la monarquía, derechos limitados, sufragio censitario y Estado católico sin libertad de culto.
- Liberales progresistas: querían soberanía nacional y poder legislativo para el Parlamento, derechos más amplios y libertad de culto.
La primera alianza de María Cristina con los moderados causó revueltas y tuvo que entregar el gobierno a los progresistas, que intentaron terminar con el Antiguo Régimen con medidas como la desamortización de Mendizábal y la Constitución de 1837, menos avanzada que la de 1812. Los enfrentamientos entre moderados y progresistas hizo que la política fuera más inestable, así que María Cristina renunció a la regencia, que fue asumida por Espartero, pero su gobierno autoritario provocó revueltas como la del general Narváez, terminando con el periodo de regencia.
