Articulo 425 de la constitución del ecuador

Documento 1: La Constitución de 1978.

A) Señale las principales ideas del texto

En la Constitución de 1978 España se define como un Estado social y democrático de Derecho, donde la soberanía reside en el pueblo español (Artículo 1.1). Monarquía parlamentaria: Se establece una monarquía constitucional con el rey como Jefe del Estado, pero sin poderes ejecutivos (Artículo 1.3). El rey sanciona y promulga las leyes, pero no las aprueba. Valores superiores: La Constitución consagra como valores superiores del ordenamiento jurídico la libertad;
La justicia, la igualdad y el pluralismo político:
Reconoce la división de poderes, legislativo, ejecutivo y judicial. En cuánto a los derechos y deberes fundamentales, destacamos:

A. Derechos individuales y libertades

• Derechos civiles: Libertad de expresión, reuníón, asociación, religión, movimiento y residencia.

• Igualdad ante la ley:
Prohibición de discriminación por razón de nacimiento, raza, sexo, religión u opinión.

• Derecho a la intimidad y protección de datos: Se garantiza el derecho al honor, a la intimidad personal y familiar y a la propia imagen

B. Derechos sociales y económicos

• Derecho al trabajo: Libertad de elección de profesión y promoción a través del trabajo.

• Derecho a la educación: Educación básica obligatoria y gratuita.

• Derecho a la salud: Protección de la salud a través de un sistema público.

• Derecho a la vivienda: Los poderes públicos promoverán las condiciones para el acceso a una vivienda digna.

• Derecho a la seguridad social: Protección en situaciones de necesidad.

C. Derechos políticos

• Derecho de participación: Sufragio universal, libre y secreto para mayores de 18 años.

• Derecho a formar partidos políticos: Se reconoce la libertad para crear partidos, siempre que respeten la Constitución y la ley.

Así mismo, se concibe un estado descentralizado, organizado en autonomías y en el que se reconocen las nacionalidades históricas.


B) Contextualice el documento en el momento histórico

Tras 36 años de dictadura, la muerte de Franco abríó un período de incertidumbre política. El rey Juan Carlos I, proclamado monarca dos días después, se enfrentó al desafío de desmantelar el régimen franquista sin provocar una ruptura violenta. España heredó un sistema político autoritario, una economía en crisis (por la dependencia del petróleo y la inflación) y una sociedad dividida entre franquistas, opositores y sectores que buscaban reformas democráticas. La Ley para la Reforma Política (1976), promovida por el gobierno de Adolfo Suárez (UCD), permitíó la elección de Cortes democráticas en Junio de 1977, desmantelando las Cortes franquistas. Fue aprobada en referéndum (15 de Diciembre de 1976) con un 94% de votos a favor, lo que legitimó el proceso de cambio pacífico. Uno de los momentos más simbólicos de la Transición fue la legalización del Partido Comunista de España (PCE), en Abril de 1977, liderado por Santiago Carrillo, que había sido perseguido durante el franquismo. Este gesto buscó integrar a la oposición en el proceso democrático. El 15 de Junio de 1977 se celebraron las primeras elecciones libres desde 1936. Los resultados dieron la victoria a la Uníón de Centro Democrático (UCD) de Adolfo Suárez, seguida del PSOE de Felipe González, el PCE y la coalición nacionalista. Las nuevas Cortes tenían el mandato de redactar una Constitución democrática que sustituyera las Leyes Fundamentales del franquismo. Antes de redactar la Constitución, los partidos políticos (UCD, PSOE, PCE, AP Y nacionalistas) firmaron los Pactos de la Moncloa en Octubre de 1977, que incluían:

– Reformas económicas: Para estabilizar la economía y controlar la inflación.

– Reformas políticas: Amnistía para presos políticos, libertad sindical y legalización de partidos.

– Reformas sociales: Mejoras en educación, sanidad y vivienda.

El objetivo era crear un clima de estabilidad que permitiera redactar la Constitución sin tensiones sociales extremas. A nivel económico, la Constitución de 1978 se inscribe en el contexto de la crisis del petróleo de 1973, que había dejado a España en una situación de inflación, desempleo y recesión. El gobierno de Suárez impulsó medidas para estabilizar la economía, como el Acuerdo Nacional sobre Empleo (ANE) y la negociación con sindicatos (UGT, CCOO). Por último, a nivel social, Las huelgas y protestas por mejores salarios y condiciones laborales fueron constantes. Los sindicatos (especialmente CCOO y UGT) presionaron para lograr avances sociales. En Cataluña y País Vasco, los movimientos independentistas y autonomistas (como ERC, PNV y Herri Batasuna) exigían reconocimiento político y autonomía. La violencia de ETA añadió tensión al proceso. Sectores de la sociedad exigían justicia para las víctimas del franquismo, mientras que otros defendían la amnistía para evitar conflictos.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *